Amaya de Santiago carga contra el asesor de DA Ricard Poy por el caso BPA: «Usted quiere manipular la opinión pública»
La exempleada de BPA niega que las conformidades del caso Emperador en España puedan presentarse como un aval de la sentencia andorrana
Amaya de Santiago, exempleada de Banca Privada d’Andorra (BPA) y una de las personas afectadas directamente por la primera causa de BPA, ha publicado un vídeo para responder a un artículo del periodista Ricard Poy sobre los acuerdos de conformidad alcanzados en España en el marco del conocido como caso Emperador, relacionado con el empresario Gao Ping.
De Santiago cuestiona frontalmente la interpretación según la cual estas conformidades servirían para avalar la sentencia dictada en Andorra en la causa BPA y considera que se están mezclando realidades judiciales diferentes.
«Creo que deberíamos aclarar algunos conceptos a partir de un artículo publicado hoy», comienza señalando De Santiago, que critica especialmente la vinculación que Poy establece entre los acuerdos alcanzados por los acusados en España y el procedimiento judicial andorrano.
«No le hacemos ningún favor al periodismo ni a la verdad utilizando con esta ligereza según qué términos. La ignorancia es muy atrevida, pero yo todavía lo soy más», afirma.
De Santiago: «Una conformidad no demuestra los delitos»
Una parte central de la respuesta de De Santiago se centra en explicar qué significa, según ella, una conformidad dentro de un procedimiento penal.
«Una conformidad no demuestra los delitos, no investiga la prueba, no la somete a contradicción. Es decir, no se discute si la prueba existe», defiende.
De Santiago sostiene que una conformidad responde a un mecanismo procesal mediante el cual el acusado acepta los términos acordados con la acusación a cambio, habitualmente, de una reducción de la pena.
Un pòdcast d’investigació enxampa Ricard Poy falsejant les xifres d’una sentència espanyola sobre el cas Emperador i BPA pic.twitter.com/1xZnhXhnj8
— La Veu Lliure (@laveulliure) August 31, 2026
«Un acuerdo de conformidad es simplemente un tecnicismo procesal para dar agilidad a la justicia en el que el acusado acepta una culpabilidad de un delito que le propone el fiscal a cambio de unas reducciones, normalmente reducciones de penas de prisión, y eso es lo que ha ocurrido», explica.
También pone el acento en la extraordinaria duración del procedimiento español, que se remonta al año 2012, y en las consecuencias que las medidas cautelares habrían tenido durante estos años sobre los investigados.
Según De Santiago, estas personas han tenido «su vida parada desde 2012», con embargos y otras medidas cautelares, entre las que menciona las limitaciones para salir de España.
Por este motivo, rechaza que el hecho de haber aceptado una conformidad después de más de una década de procedimiento pueda trasladarse automáticamente al debate sobre la responsabilidad de los antiguos gestores de BPA.
«Aquí no se juzgó el caso Emperador»
De Santiago recuerda que una de las cuestiones centrales del juicio celebrado en Andorra era precisamente la actuación de los empleados y gestores de BPA, y no volver a juzgar los hechos de la causa Emperador instruida en España.
En este sentido, asegura que el presidente del tribunal, Enric Anglada, lo remarcó durante la vista oral.
«Aquí no se juzgó el caso Emperador», recuerda De Santiago sobre las manifestaciones realizadas durante el procedimiento.
A partir de ahí, defiende que lo que debía determinar la justicia andorrana era si los trabajadores de BPA habían cumplido correctamente con sus obligaciones profesionales.
«Nosotros hicimos nuestro trabajo, que es lo que fuimos a discutir en la vista oral», afirma.
De Santiago también muestra su disconformidad con la valoración que la sentencia hace de la actuación de los empleados y avanza que esta cuestión continuará discutiéndose en las siguientes instancias judiciales.
«Eso ya lo comentaremos ante el Tribunal Superior, ante las instancias que sean, las que nos vayan viniendo», señala.
Duras acusaciones contra Ricard Poy
La segunda parte del vídeo adopta un tono especialmente contundente contra Ricard Poy. De Santiago considera que los artículos del periodista sobre BPA reflejan una animadversión personal contra la familia Cierco, antiguos accionistas mayoritarios de la entidad.
«Este tipo de animadversión explícita, este odio, esta ira hacia la familia Cierco, porque incluso deja de decir BPA y dice “el banco de los Cierco”, debería estar circunscrita a términos personales», afirma.
Se trata de una valoración personal de De Santiago sobre el tratamiento periodístico de Poy, a quien acusa de no separar suficientemente esta presunta animadversión de la información que ofrece a sus lectores.
Según la exempleada de BPA, esta manera de abordar el caso perjudica la credibilidad de la información publicada.
«Esta explicación de parte no creo que le haga ningún favor ni a la libertad de prensa ni a la información fidedigna que se merece el lector», sostiene.
De Santiago va todavía más allá y plantea que los lectores deberían cuestionarse el enfoque de las informaciones que Poy publica sobre esta cuestión.
«Los lectores deberían empezar a cuestionarse si lo que están leyendo está todo dirigido y hay una estrategia detrás para manipularlos», manifiesta.
Finalmente, se dirige directamente al periodista con la acusación más contundente del vídeo: «Señor Poy, usted quiere manipular la opinión pública, porque usted falta a la verdad cuando hace sus escritos, sobre todo de los que hablo yo».
De Santiago puntualiza que sus críticas se limitan a los artículos relacionados con los asuntos sobre los que tiene conocimiento directo y evita pronunciarse sobre el resto de la producción periodística de Poy.
«Del resto me abstengo, no le quiero dar más audiencia de la que se merece», concluye.
És fàcil qüestionar el que pot dir en Ricard Poy, periodista d'escàs nivell qualitat dubtosa i verb feble (i de vegades amb faltes d'ortografia). Fins i tot els seus amics de DA se'l miren amb distància malgrat haver estat un fidel lebrel. Per a Poy, qualsevol fet que pugui aprofitar per a destil·lar verí envers la família Cierco, l'aprofita, encara que ni tingui cap relació.