Caen un 22% las autorizaciones de inmigración mientras el colectivo sudamericano gana peso en Andorra
Las nuevas autorizaciones caen un 22,2% entre febrero y abril, mientras los permisos en vigor rozan los 60.000 y los argentinos, colombianos y peruanos ganan peso
Las nuevas autorizaciones de inmigración en Andorra cayeron un 22,2% entre febrero y abril de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos publicados por el Departamento de Estadística del Govern. En total, durante estos tres meses se acordaron 1.284 autorizaciones iniciales, frente a las 1.653 del mismo periodo de 2025.
La caída afecta especialmente a las autorizaciones de residencia y trabajo, que descendieron un 43,1%, hasta situarse en 515 permisos. También disminuyeron las autorizaciones exclusivamente de residencia, un 12,4%, hasta las 352, y los permisos para trabajadores fronterizos, que bajaron un 11%, con 65 autorizaciones.
Los permisos de trabajo temporal se disparan
La tendencia es muy diferente en las autorizaciones de carácter temporal. Los permisos de trabajo temporal aumentaron un 72,8%, hasta alcanzar las 197 autorizaciones.
También crecieron un 9,4% las autorizaciones temporales vinculadas a empresas extranjeras, que llegaron a 116. En cambio, los permisos relacionados con investigación, estudios, prácticas formativas y entrenamientos deportivos descendieron un 9,4%, hasta los 29.
Pese al descenso de las nuevas autorizaciones, el número total de permisos de inmigración en vigor continúa creciendo. A 30 de abril de 2026, Andorra tenía 59.997 autorizaciones de inmigración en vigor, un 2,4% más que un año antes.
De este total, 55.566 eran autorizaciones prorrogables, un 2,2% más. Las autorizaciones de residencia y trabajo sumaban 43.155 permisos, mientras que las exclusivamente de residencia alcanzaban los 10.345, con incrementos interanuales del 2% y del 3,3%, respectivamente.
Los trabajadores fronterizos contaban con 1.966 autorizaciones, 61 más que un año antes, mientras que los permisos de trabajo temporal alcanzaban los 4.099, un 4,8% más.
Los datos reflejan así una evolución diferenciada: se conceden menos nuevas autorizaciones, pero el número de permisos que permanecen en vigor sigue aumentando.
Los españoles continúan siendo el principal colectivo entre las personas con autorización de inmigración en Andorra. Entre febrero y abril se concedieron 544 nuevas autorizaciones a ciudadanos españoles, el 42,4% del total.
Las personas de otras nacionalidades sumaron 565 permisos, el 44%, mientras que los franceses representaron el 11,1% y los portugueses, el 2,5%.
Dentro de las nacionalidades no comunitarias, los colombianos y argentinos fueron los colectivos con más nuevas autorizaciones, con 108 y 101 permisos respectivamente, seguidos de los peruanos, con 58.
En el conjunto de los permisos en vigor, los españoles representan el 43,3%, seguidos por el resto de nacionalidades, con el 33,6%; los portugueses, con el 15,3%, y los franceses, con el 7,9%.
Entre las nacionalidades extracomunitarias, los argentinos son el colectivo más numeroso, con 5.163 autorizaciones en vigor, por delante de los colombianos, con 2.270, y los peruanos, con 1.170.
Las estadísticas también muestran cambios en el perfil profesional de las nuevas autorizaciones. El mayor crecimiento proporcional corresponde a los operadores de instalaciones y maquinaria y montadores, que aumentaron un 84,8%, con 28 autorizaciones más.
También crecieron un 39,2% los permisos correspondientes a personal directivo de empresas y administraciones públicas.
En el lado contrario, las principales caídas se registraron entre los técnicos y profesionales de apoyo, con 108 autorizaciones menos, un 43,2% de descenso, y entre los artesanos y trabajadores cualificados de la industria, la construcción y la minería, que perdieron 75 permisos, un 30,4% menos.
Entre las autorizaciones que continúan en vigor, los técnicos y profesionales de apoyo son el grupo que más aumenta en términos absolutos, con 242 permisos adicionales, un 4,1% más.
Entre febrero y abril también se registraron 284 bajas de autorizaciones de inmigración, un 27,9% más que durante el mismo periodo de 2025.
Más de la mitad correspondieron a ciudadanos españoles, que representaron el 55,6% del total. Les siguieron otras nacionalidades, con el 25,4%; los franceses, con el 11,6%, y los portugueses, con el 7,4%.
La mayoría de las bajas, 219, correspondieron a autorizaciones de residencia y trabajo, mientras que otras 52 fueron permisos exclusivamente de residencia.
Por edades, el 62,5% de las personas con una autorización de inmigración en vigor tiene entre 26 y 59 años, el principal tramo de edad laboral.
El perfil cambia en las autorizaciones exclusivamente de residencia: el 45,7% corresponde a menores de 18 años y el 25,1% a personas de 60 años o más.
Los datos también muestran el elevado grado de arraigo de una parte importante de la población inmigrante. El 47% de las personas con una autorización de inmigración en vigor lleva más de diez años registrada en el Departamento de Inmigración.
En las autorizaciones exclusivamente de residencia, el 24,8% lleva más de una década registrado, mientras que el 51,2% acumula cinco años o menos.
En conjunto, las cifras dibujan un escenario de menor entrada de nuevos residentes y trabajadores, pero con un volumen de permisos en vigor que sigue creciendo, al mismo tiempo que las nacionalidades sudamericanas, especialmente argentinas, colombianas y peruanas, ganan peso dentro del perfil migratorio de Andorra.