Andorra prepara una única licencia para el cultivo de cannabis medicinal
La reforma de la ley de agricultura crea el marco jurídico necesario para impulsar esta nueva industria
Andorra avanza hacia el cultivo de cannabis con fines medicinales. El Gobierno considera que la reforma de la Ley de agricultura y ganadería presentada este martes supone «el paso más importante» para poder impulsar esta nueva actividad en el país, al crear la estructura jurídica necesaria para que el sector primario pueda participar en el desarrollo de nuevas producciones agropecuarias.
El ministro de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería, Guillem Casal, ha explicado que la modificación legislativa crea un organismo de representación colectiva del sector primario, una figura que permitirá articular proyectos de interés general y que tendrá especial relevancia para el futuro desarrollo del cannabis medicinal.
Según ha informado ANA, el proyecto se ha trabajado conjuntamente con la Asociación de Agricultores y Ganaderos y parte de la constatación de que, para impulsar nuevos cultivos como el cannabis, era necesario disponer de un «vehículo jurídico» que permitiera la representación conjunta de los productores.
Casal ha defendido que con esta reforma se da «el paso más importante» para promover este cultivo, ya que el trabajo conjunto con el sector permitirá que este pueda «sentirse reflejado» en la creación de nuevas industrias agropecuarias.
Una única licencia para cultivar cannabis
Paralelamente a la reforma de la legislación agrícola, el Gobierno está trabajando en la ley específica que regulará el cultivo de cannabis con fines medicinales. La intención del Ejecutivo es presentar el proyecto a trámite parlamentario durante el próximo periodo de sesiones.
El proceso previsto pasa primero por la aprobación de la modificación de la Ley de agricultura y ganadería y, posteriormente, por la aprobación de la ley que regulará específicamente el cultivo de cannabis. Una vez establecido el marco legal, el Gobierno deberá convocar una licitación para adjudicar la licencia.
El Ejecutivo plantea, al menos inicialmente, una única licencia para un solo explotador. El cultivo se desarrollaría en instalaciones interiores y estaría sometido a una regulación especialmente estricta. Casal ha remarcado que se tratará de un sector «altamente regulado».
La nueva entidad de representación colectiva también podría desempeñar un papel relevante a la hora de optar a este tipo de proyectos.
Para ser reconocida oficialmente, deberá representar como mínimo al 65% de las explotaciones agrarias activas de Andorra, y sus miembros tendrán que estar adheridos a una asociación con al menos diez años de trayectoria en el país.
Cuando el Gobierno convoque concursos para adjudicar licencias vinculadas a nuevas actividades agropecuarias, participar de la mano de este organismo otorgará puntuación adicional a los candidatos. Los criterios concretos deberán desarrollarse posteriormente por vía reglamentaria.
Agrupar explotaciones para garantizar el relevo generacional
La reforma incorpora una segunda figura jurídica, el grupo agrario o ganadero de explotación en común (Garec), concebida especialmente para facilitar el relevo generacional y garantizar la continuidad de las explotaciones.
El sistema permitirá que entre dos y cinco explotaciones compartan medios de producción, infraestructuras u otros recursos con el objetivo de reducir costes, aumentar la eficiencia y reforzar su viabilidad económica.
El director del departamento de Agricultura y Ganadería, Josep Casals, ha explicado que el modelo se inspira en una fórmula aplicada en Francia que funciona especialmente bien para incorporar a nuevas generaciones al sector.
La fórmula permitirá que diferentes explotaciones cooperen sin necesidad de constituir una sociedad mercantil. Cada integrante podrá aportar recursos distintos, como terrenos, animales, maquinaria o tecnificación.
Casal ha recordado que, aunque el número de explotaciones agrarias se mantiene relativamente estable en el país, ya se producen casos en los que familias sin relevo generacional dejan sus explotaciones en manos de otros profesionales. El Gobierno considera que los Garec pueden facilitar estos procesos y contribuir a la supervivencia del sector.
La reforma también crea los núcleos zoológicos de animales de renta (NZAR) para regular las instalaciones donde se mantienen animales destinados al autoconsumo familiar.
Finalmente, los interesados deberán estar inscritos en el registro correspondiente y sometidos a los controles sanitarios establecidos, pero no podrán comercializar sus productos ni beneficiarse de las ayudas públicas destinadas a las explotaciones agrarias.