Un aviso de Andorra permite localizar un vehículo con 670 litros de vodka que había huido de un control
Localizan en Francia un vehículo con 670 litros de vodka que se había dado a la fuga
La brigada de vigilancia exterior de la aduana de Porta ha decomisado cerca de 2.700 litros de alcohol durante el verano de 2026 en la zona fronteriza con Andorra.
La mercancía intervenida tiene un valor de 53.849 euros y representa 34.212 euros en impuestos eludidos, según ha podido saber La Veu Lliure.
Las actuaciones han incluido negativas a detenerse en los controles, huidas y vehículos abandonados con cargamentos de alcohol. El cuerpo aduanero advierte de los riesgos que estas conductas suponen para los agentes que trabajan contra el contrabando.
Un aviso de Andorra permite localizar un vehículo con 670 litros de vodka
Las primeras intervenciones detalladas en el balance se produjeron los días 11 y 15 de julio, cuando los agentes decomisaron 520 y 540 litros de alcohol, respectivamente.
Uno de los hallazgos más importantes llegó el 8 de agosto. Las autoridades andorranas alertaron de un vehículo que no había obedecido la orden de detenerse.
Posteriormente, fue localizado abandonado en territorio francés con 670,6 litros de vodka en su interior, después de que sus ocupantes huyeran para evitar el control.
El 15 de agosto, otra inspección permitió intervenir 480,6 litros de vodka en un vehículo. En este caso, el conductor tuvo que pagar una sanción económica.
Los agentes utilizan un dispositivo para inmovilizar un vehículo en fuga
Dos días después, el 17 de agosto, los agentes de aduanas tuvieron que recurrir a un dispositivo para detener vehículos conocido como «stop stick» ante la resistencia a su actuación.
El vehículo acabó abandonado y contenía 447,4 litros de bebidas de alta graduación, concretamente vodka y whisky.
La última actuación recogida en el balance corresponde al 27 de agosto, cuando otra persona fue sancionada por transportar 28,8 litros de alcohol sin declarar.
La aduana francesa reivindica la importancia de estos controles para proteger los ingresos públicos y combatir la economía sumergida, pero subraya que las negativas a obedecer las órdenes de detención y los comportamientos agresivos de los contrabandistas exponen a los agentes a riesgos constantes.