El agua pone límite al crecimiento de Escaldes: CAPESA fija el techo en 22.000 habitantes
La compañía advierte de que el desarrollo urbanístico debe adaptarse a la capacidad hídrica de la parroquia para garantizar el suministro
El crecimiento de Escaldes-Engordany no podrá ser ilimitado si se quiere garantizar el abastecimiento de agua potable. El director de CAPESA, Eduard López, considera que la parroquia no debería superar los 21.000 o 22.000 habitantes, ya que a partir de esa cifra el suministro podría verse comprometido. Así lo ha afirmado en una entrevista concedida a RTVA.
Actualmente, Escaldes cuenta con 16.308 habitantes, por lo que todavía dispone de margen para seguir creciendo. Sin embargo, López ha insistido en que cualquier nuevo desarrollo urbanístico debe planificarse teniendo en cuenta la capacidad hídrica del territorio y la disponibilidad de agua.
La red de agua ya sufre tensión durante el verano
El responsable de CAPESA ha explicado que la red de abastecimiento ya experimenta momentos de presión, especialmente en la zona del Rec del Solà, donde durante los meses de verano el consumo aumenta considerablemente debido al riego de los jardines de las urbanizaciones.
En cuanto a los grandes consumidores, los hoteles representan aproximadamente el 15% del consumo total de agua de la parroquia, mientras que las nuevas torres residenciales concentran alrededor de un 5%.
CAPESA prepara nuevas infraestructuras para garantizar el suministro
Con el objetivo de hacer frente al incremento de la demanda, CAPESA prevé construir un nuevo depósito en Roca Corba, que permitirá aumentar la capacidad de almacenamiento en el sector del Solà.
El proyecto se redactará durante este año y la inversión se incorporará a futuros presupuestos.
Además, la compañía estudia una nueva captación subterránea en el valle del Madriu, con el fin de disponer de una fuente de agua menos vulnerable a los episodios de turbidez.
El precio del agua volverá a subir en 2027
Eduard López también ha avanzado que el recibo del agua volverá a aumentar el próximo año, al menos en línea con el IPC.
Asimismo, CAPESA trabaja en un nuevo modelo tarifario para que los grandes consumidores asuman una mayor parte del coste del servicio. El objetivo es aplicar el principio de que "quien más consume, más paga".
Pese a la futura subida, el director de la compañía sostiene que el precio del agua en Andorra continúa siendo inferior al de otros países vecinos.