Las llamas se han propagado rápidamente hasta afectar al conjunto de la urbanización, levantada sobre una parcela de 6.900 metros cuadrados y con un perímetro de 350 metros.
La superficie quemada es de aproximadamente 10.000 metros cuadrados de viviendas y 12.000 metros cuadrados de aparcamiento.
Un dispositivo con 34 bomberos y apoyo desde Cataluña
En las labores de extinción participan 34 efectivos y catorce dotaciones de bomberos, dos de ellas de la Generalitat de Cataluña, procedentes del parque de La Seu d’Urgell. La prioridad del operativo es proteger la masa forestal y completar la extinción.
El despliegue también ha obligado a reorganizar la cobertura de emergencias en otras zonas del país. Los bomberos del Pas de la Casa se han trasladado al parque de Canillo, cuyos efectivos trabajan en el incendio, para atender las posibles necesidades y urgencias del valle de Oriente.
La Policía despliega una veintena de efectivos y un dron
Una veintena de agentes de las áreas de Seguridad Pública e Investigación de la Policía prestan apoyo a los bomberos sobre el terreno. También se han desplazado efectivos de la sección de medios aéreos con el dron policial.
El dispositivo cuenta, además, con personal de Nord Andorrà, el servicio de circulación de Ordino, Protección Civil, Cruz Roja y el Servicio de Urgencias Médicas (SUM).