Los comerciantes de Andorra alertan de que las cuotas de inmigración no permiten cubrir las nuevas aperturas comerciales
Las asociaciones comerciales reclaman mayor coordinación entre el Govern y los comuns
Las asociaciones de comerciantes alertan de que las actuales cuotas de inmigración no son suficientes para cubrir las necesidades de personal que generan las nuevas aperturas comerciales.
El sector considera que existe una falta de coordinación entre las políticas del Govern, responsable de las cuotas de trabajadores, y las de los comuns, que autorizan nuevas actividades y establecimientos comerciales.
La situación es especialmente complicada en sectores como la restauración, donde los empresarios aseguran que la falta de mano de obra ha incrementado la competencia para conseguir trabajadores. Algunos establecimientos recurren ya a ofrecer mejores condiciones a empleados de otros negocios para reforzar sus plantillas.
La presidenta de la Associació de Comerciants del Centre Històric d’Andorra la Vella, Cristina Cerqueda, explica a RTVA que durante el último año han detectado diversos casos de restaurantes que intentan captar directamente a camareros y otros trabajadores de establecimientos de la competencia.
«Sí que es verdad que en el último año estamos sintiendo casos de gente que va a los restaurantes, habla con los empleados y camareros, se los pone en el bolsillo y saben que son otros restauradores», señala Cerqueda.
Desde la Associació de Comerciants de l’Eix Central también alertan de este aumento de la competencia por el personal. Su presidenta, Montse Rodríguez, asegura que algunos establecimientos están realizando ofertas más agresivas y llegan a captar directamente a trabajadores de otros negocios.
Los comerciantes reclaman coordinación
El sector considera que esta situación evidencia la necesidad de que Govern y comuns coordinen mejor sus políticas. Los comerciantes cuestionan que se puedan autorizar nuevas aperturas mientras las cuotas disponibles para incorporar trabajadores extranjeros son limitadas.
«No tiene sentido que el comú autorice nuevas aperturas comerciales cuando la cuota de inmigración es insuficiente», afirma Rodríguez.
Las asociaciones consideran que la situación puede complicarse todavía más con las nuevas aperturas comerciales previstas. La incorporación de nuevos establecimientos implica una necesidad adicional de trabajadores en un mercado que ya presenta dificultades para cubrir determinados puestos de trabajo.
Esta presión se traduce en una mayor competencia entre empresas para retener a sus empleados y evitar que se marchen a otros establecimientos que ofrecen mejores condiciones.
Más presión sobre los pequeños comercios
Los comerciantes también observan con preocupación las próximas aperturas de grandes superficies y centros comerciales fuera de los principales ejes urbanos. En este caso, el temor no se centra únicamente en la disponibilidad de trabajadores, sino también en el impacto que estas nuevas actividades pueden tener sobre el pequeño comercio.
Cerqueda señala que algunos establecimientos están preocupados porque la apertura de grandes centros comerciales en las afueras puede modificar los hábitos de los consumidores y favorecer los desplazamientos en vehículo privado.
«Están preocupados por el hecho de que se abran nuevos centros comerciales grandes más en las afueras, porque hará que la gente coja el coche y vaya allí, en lugar de a las zonas más céntricas», apunta.
Para los comerciantes, por tanto, el problema combina varios factores: la limitación de las cuotas de inmigración, la dificultad para encontrar personal, el incremento de la competencia entre empresas y la llegada de nuevos operadores comerciales.
La burocracia, otro obstáculo
A las dificultades para encontrar trabajadores se suma, según las asociaciones, la carga burocrática asociada a la apertura de nuevos negocios. Los comerciantes consideran que los trámites pueden dificultar que los locales que quedan vacíos sean ocupados rápidamente por nuevas actividades.
El sector reclama, en este sentido, una simplificación de los procedimientos y una mayor coordinación entre las diferentes administraciones para facilitar la continuidad de la actividad comercial.