La Crepería de la Rotonda admite que la situación es una “locura” y acatará las medidas con “paciencia”
Los afectados consideran que estas medidas son insuficientes y reclaman soluciones más contundentes
Las aglomeraciones que se producen cada tarde, especialmente los fines de semana, frente a la Crepería de la Rotonda generan malestar entre vecinos y comerciantes de la zona.
Las largas colas de clientes ocupan las aceras y, en algunos momentos, incluso la calzada, dificultando el paso de peatones y el acceso a los establecimientos cercanos.
La Veu Lliure ha podido hablar con el propietario del negocio, conocido popularmente como el crepero, que reconoce que la situación “es una locura”, pero asegura que la afronta con “paciencia”. Según ha explicado, es consciente de las molestias que se generan y defiende que el fenómeno ha superado cualquier previsión inicial.
Contactos del común e intervenciones policiales
En varias ocasiones, la policía ha tenido que intervenir para intentar ordenar la concentración de personas. Tal como ha informado RTVA, comerciantes del entorno denuncian que las colas tapan los escaparates y afectan directamente a las ventas, ya que muchos clientes no pueden acceder con normalidad a los locales.
El cónsul mayor de Andorra la Vella, Sergi González, ha confirmado que ya se han iniciado reuniones con el propietario de la crepería y que se han instalado vallas para canalizar el flujo de personas.
No obstante, los afectados consideran que estas medidas son insuficientes y reclaman soluciones más contundentes, así como una regulación específica para evitar que la situación se cronifique.
Comentaris
Em sembla increíble, penosa…
Em sembla increíble, penosa la situació. L'educació, l'amabillitat ja no té valor. Pagar per una crêpe, quan a casa te'n pots fer un fart...i a sobre permitir que t'insultin. S'ha de ser cutre i lerdo/a per anar a pagar per aixó. Totalment rídicul
el que s'hauria de fer amb aquesta persona és tancar el negoci per manca de professionalitat, mala educació i no parlar l'idioma del país quan parlen i maleir la gent que parla cat