La intervención de la integrante de Acció Liberal, Cristina Rico, en un programa de RTVA ha reactivado el debate político sobre las contradicciones internas en el espacio liberal andorrano, especialmente en torno a la futura despenalización de la mujer por abortar.
Las declaraciones de Rico, realizadas también en una entrevista a La Clau, han sido interpretadas como un distanciamiento de la línea oficial de su formación, al situarse claramente en una posición provida.
“Como Cristina Rico, yo no estoy a favor del aborto, porque estoy a favor de la vida y soy provida… creo que lo que se debería hacer es prevenir esta situación y ayudar más a las madres”, afirmó.
Debate sobre la coherencia del liberalismo
Las palabras de Cristina Rico han generado reacciones en distintos ámbitos políticos y sociales, al reabrir una discusión recurrente: la coherencia entre el liberalismo y las posiciones restrictivas en materia de derechos individuales.
Diversos análisis señalan que este tipo de discursos ponen en tensión la definición clásica del liberalismo, entendido como la defensa de la mínima intervención del Estado en las decisiones personales, especialmente en cuestiones como la interrupción del embarazo.
Dentro del propio espacio liberal andorrano, figuras como Judith Pallarés y sectores vinculados a la formación a través de Marc Magallón han mostrado históricamente posturas más alejadas de la visión expresada por Rico, evidenciando diferencias internas en el espacio político.
El Gobierno mantiene el calendario de reforma
El debate se produce en un contexto especialmente sensible, ya que el Govern d'Andorra ha reiterado su intención de avanzar en la despenalización del aborto, con un proyecto legislativo previsto antes del verano.
Según lo anunciado en el Consell General por el ministro Ladislau Baró, el Ejecutivo trabaja en un texto que busca encajar la reforma dentro del marco jurídico andorrano, uno de los debates más complejos de la legislatura.
En paralelo, la asociación Acció Feminista ha recibido con escepticismo los anuncios del Gobierno. Su presidenta, Laia Farré, ha señalado que el movimiento no dará credibilidad al proceso hasta que exista una ley aprobada y en vigor.
Farré ha recordado que el colectivo ya vivió una “decepción importante” tras la paralización de una reforma anterior que había sido inicialmente anunciada, sin explicaciones claras sobre su suspensión.
Críticas por el retraso legislativo
Desde Acció Feminista también se ha criticado la falta de continuidad del proceso legislativo, que consideran errático y sujeto a cambios de agenda sin justificación pública.
El colectivo advierte además que cualquier reforma que no incluya la despenalización completa —tanto para las mujeres como para los profesionales sanitarios— será insuficiente para garantizar un acceso real y seguro al derecho al aborto.
El cruce de posiciones entre el discurso provida de Cristina Rico, las tensiones internas en Acció Liberal y el avance del proyecto del Govern d'Andorra refleja un escenario político en plena efervescencia, donde el debate sobre el aborto vuelve a situarse en el centro de la agenda institucional y social en Andorra.