Andorra comienza el curso con 10.940 alumnos, educación financiera y un plan contra el calor
Educació condiciona el uso de los iPads a los resultados de una auditoría de seguridad
Un total de 10.940 alumnos han comenzado este miércoles el curso escolar 2026-2027 en Andorra, marcado por una nueva estrategia de educación financiera, medidas para afrontar las altas temperaturas en los centros y el despliegue del plan para un uso responsable de la tecnología.
Según los datos provisionales facilitados por el Gobierno, 4.334 alumnos corresponden al sistema andorrano, 3.149 al francés y 3.161 al español, mientras que la escuela británica inicia el curso con 296 estudiantes.
El ministro de Relaciones Institucionales, Educación y Universidades, Ladislau Baró, ha señalado que el nuevo curso da continuidad a las actuaciones para mejorar la calidad educativa y adaptar la enseñanza a los retos pedagógicos, tecnológicos, sociales y ambientales.
Los iPads, pendientes de la auditoría de seguridad
Una de las cuestiones pendientes es el uso de los iPads en los centros. El Ministerio espera los resultados definitivos de la auditoría encargada para examinar sus condiciones de seguridad. Baró ha asegurado que, si el informe concluye que no se pueden garantizar las condiciones necesarias, estos dispositivos no se utilizarán en las escuelas.
Paralelamente, Educación continuará desplegando el Plan integral para el buen uso de la tecnología en el ámbito educativo, que prevé la implantación progresiva de los Chromebooks en secundaria y de los planes digitales de centro.
También se avanzará en la incorporación progresiva de la inteligencia artificial en las aulas, con formación para el profesorado y herramientas específicas para docentes y alumnos. El Ministerio trabaja, además, en la creación de un premio de innovación tecnológica educativa y en actuaciones para analizar el impacto de la tecnología en la educación.
Aprender a gestionar el dinero y entender los productos financieros
La nueva estrategia de educación financiera priorizará inicialmente a los alumnos de cuarto de secundaria o niveles equivalentes y de primero de bachillerato. Esta primera fase incluirá talleres y materiales comunes coordinados por el Ministerio.
Los contenidos abordarán la gestión del dinero, el ahorro, la planificación financiera, el consumo responsable y los sistemas de pago digitales. La intención es incorporarlos progresivamente a los distintos niveles, con propuestas adaptadas a cada etapa.
La iniciativa también busca reforzar el pensamiento crítico ante la oferta de productos y servicios financieros y proporcionar a los jóvenes herramientas para tomar decisiones económicas informadas.
Protocolos y diagnóstico para afrontar el calor
El curso incorpora un plan para prevenir y gestionar los episodios de altas temperaturas en los centros de los tres sistemas educativos. A corto plazo, se definirán protocolos, se monitorizarán las temperaturas y se creará un registro único de incidencias.
Este diagnóstico deberá permitir identificar los espacios más vulnerables y priorizar medidas como las protecciones solares, la mejora de la ventilación, la creación de zonas de sombra o la habilitación de puntos de agua.
El Ministerio también abrirá una reflexión con la comunidad educativa sobre la organización de los horarios y las actividades durante los periodos de más calor. Las intervenciones estructurales que se consideren necesarias se planificarán en futuros programas de inversión educativa.
Revisión del modelo pedagógico y evaluación de los centros
Educación continuará revisando los marcos curricular, psicopedagógico, metodológico y de organización de los centros de la Escuela Andorrana, con el objetivo de reforzar la coherencia del modelo pedagógico.
Este curso también se prevé avanzar en la evaluación externa e interna de los centros educativos para disponer de más herramientas de mejora. Baró ha agradecido el trabajo de los equipos directivos, docentes y profesionales, así como la implicación de las familias en el acompañamiento del alumnado.