La dependencia del gas ruso pasa factura a Alemania: 50.400 millones en ayudas públicas
Berlín cuantifica en 27 medidas el despliegue para proteger a hogares y empresas
Alemania ha gastado 50.402,8 millones de euros en medidas para amortiguar la crisis energética desencadenada tras el conflicto de Ucrania y la interrupción del suministro de gas de Moscú.
La cifra evidencia el coste presupuestario de proteger a consumidores y empresas frente al encarecimiento de la energía en una economía fuertemente dependiente del combustible ruso.
El balance procede de una respuesta del Ministerio de Finanzas alemán a una pregunta parlamentaria del diputado de Los Verdes Sebastian Schäfer, según informa El Mundo. El documento agrupa 27 medidas de emergencia de las que hasta ahora se conocían los importes por separado.
Esta cantidad corresponde a las actuaciones recogidas por Finanzas para ayudar a los consumidores y estabilizar los mercados, pero no representa el coste económico total de la crisis.
Un modelo energético expuesto al suministro de Moscú
Antes de la invasión, Rusia aportaba alrededor del 55% del gas que importaba Alemania. Este combustible abastecía a los hogares, contribuía a la producción eléctrica y sostenía una industria con un elevado consumo energético.
La reducción progresiva de los envíos rusos y la interrupción del flujo de Nord Stream 1 a finales de agosto de 2022 obligaron a Berlín a buscar proveedores alternativos, acelerar la instalación de terminales de gas natural licuado y asegurar las reservas antes del invierno.
Durante la crisis, el precio del gas llegó a superar los 300 euros por megavatio hora. El encarecimiento también se trasladó al mercado eléctrico e incrementó la presión sobre las economías familiares y los costes de las empresas.
Más de 30.000 millones para contener las facturas de luz y gas
La partida más elevada del balance corresponde al freno al precio de la electricidad, con 16.300 millones de euros. El mecanismo limitaba a 40 céntimos por kilovatio hora el precio del 80% del consumo de los hogares.
El sistema para contener el precio del gas absorbió otros 14.300 millones y fijó durante 2023 un precio de 12 céntimos por kilovatio hora para una parte del consumo.
A estas medidas se suman 8.500 millones de euros para asumir el pago a cuenta de la factura del gas de los hogares en diciembre de 2022 y más de 6.000 millones destinados a una paga energética de 300 euros para los pensionistas, entre otras ayudas.
Una factura que va más allá de las ayudas directas
La crisis también comprometió la viabilidad de los grandes importadores. Estas empresas tenían que sustituir el gas ruso por combustible mucho más caro sin poder repercutir inmediatamente todo el incremento a los clientes. Uniper quedó al borde de la quiebra y tuvo que ser rescatada por el Estado.
Los diputados de Los Verdes Sebastian Schäfer y Robin Wagener sitúan el coste de contener las consecuencias de la crisis en 71.700 millones de euros, con un cálculo más amplio que incorpora otras intervenciones, como el rescate de Uniper.
El recuento de Finanzas tampoco incluye toda la pérdida de recaudación derivada de la rebaja temporal del IVA del gas ni el sobrecoste asumido directamente por los consumidores. Las ayudas amortiguaron el impacto, pero no devolvieron los precios a los niveles anteriores a la guerra.
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