Detenido un hombre árabe por el ataque contra el Orgullo de Berlín que ha dejado una mujer muerta y 16 heridos
El atropello se produjo sábado alrededor de las diez de la noche a la zona del Tiergarten
Una mujer ha muerto y otras 16 personas han resultado heridas, varias de ellas de gravedad, después de que un vehículo embistiera a la multitud durante las celebraciones del Christopher Street Day (CSD), el gran desfile del Orgullo de Berlín. Las autoridades alemanas investigan los hechos como un posible atentado y buscan a un sospechoso de 21 años identificado como Abdul B., al que la Policía sitúa en el entorno islamista de la capital alemana.
El ataque se produjo alrededor de las diez de la noche del sábado en la zona del Tiergarten, cuando miles de personas participaban en los actos vinculados a una celebración que reivindica la libertad, la igualdad y los derechos de la comunidad LGTBI.
El vehículo arrolló a varias personas y, según las autoridades, posteriormente una o varias personas abandonaron el coche. Además, varias víctimas habrían sufrido heridas provocadas por armas blancas, aunque todavía no se ha determinado con precisión la secuencia completa de los hechos ni si todas las agresiones fueron cometidas por el mismo atacante.
Un sospechoso vinculado al entorno islamista
La Policía alemana ha difundido una orden de búsqueda contra Abdul B., descrito como un hombre de aproximadamente 1,90 metros de altura, complexión delgada, cabello negro y vestido con una sudadera negra con capucha y pantalones blancos. Las autoridades han advertido de que podría estar armado y ser peligroso, por lo que han pedido a los ciudadanos que no intenten acercarse a él.
El portavoz policial Florian Nath ha confirmado que el joven es conocido por las autoridades y que está «adscrito al entorno islamista de Berlín». Sin embargo, la investigación todavía debe determinar el móvil concreto del ataque y la participación exacta de las personas que pudieron abandonar el vehículo.
El ataque ha provocado una enorme conmoción porque se produjo precisamente en el entorno de una celebración que simboliza la libertad individual y los derechos de la comunidad LGTBI. La fiesta de clausura del Orgullo tuvo que ser suspendida y los organizadores pidieron a los asistentes que abandonaran la zona.
El alcalde-gobernador de Berlín, Kai Wegner, calificó el ataque de agresión contra una sociedad libre y abierta. El canciller alemán, Friedrich Merz, también condenó los hechos y aseguró que el atentado será esclarecido y perseguido con toda la fuerza de la ley.
El suceso vuelve a abrir un debate especialmente incómodo en Europa: cómo proteger los valores de libertad, igualdad y derechos individuales frente a ideologías extremistas que rechazan esos principios. La defensa de la libertad sexual y de los derechos LGTBI no puede quedar subordinada al miedo, ni las autoridades pueden ignorar las señales de radicalización por temor a las consecuencias políticas del debate