EDITORIAL | Montaner y la distorsión del término “extrema derecha”
Artículo de opinión de Joel Picón
La reciente polémica por la cesión del pabellón de Escaldes-Engordany para el Ramadán ha reabierto un debate que algunos pretenden simplificar de manera irresponsable: etiquetar a Carine Montaner como “extrema derecha”. Esta acusación no solo es falsa, sino que refleja una grave confusión conceptual que empobrece la política y banaliza el lenguaje.
Crítica legítima versus acusaciones infundadas
Montaner no promueve violencia ni intolerancia. Su postura consiste en ejercer una crítica legítima y necesaria, cuestionando que un espacio público, financiado con impuestos de todos, se ceda para actividades religiosas sin transparencia ni comunicación a la ciudadanía.
La defensa de la libertad de culto no implica diluir la identidad histórica y cultural del país, un principio tan razonable como fundamental. No criticarlo no es tolerancia, sino submisión a decisiones unilaterales que desatienden el interés colectivo.
Reducir cualquier crítica a “extrema derecha” es un simplismo peligroso, que desvirtúa los términos y sirve para blanquear políticas de inmigración masiva y gestión arbitraria de recursos públicos, una realidad que afecta especialmente al sur de Europa.
Montaner recuerda que convivencia y apertura no pueden imponerse a costa del sentido común, la historia ni la legalidad. La verdadera extrema derecha es violenta, intolerante y excluyente; nada de esto aplica a Montaner, que defiende un mensaje equilibrado: se puede ser crítico con la gestión pública, preservar la identidad cultural y respetar la libertad religiosa.
El problema de la censura ideológica
No es la primera vez que algunas voces de la izquierda radical etiquetan automáticamente como “extrema derecha” o “nazi” todo aquello que escapa a su limitado marco mental. Esta actitud se repite entre ciertos periodistas de medios catalanes en Andorra y entre algunos miembros de partidos políticos, revelando una incapacidad preocupante para tolerar el debate, la crítica y el sentido común.
En Andorra, la permeabilidad a líneas políticas similares a Sumar o Podemos provoca que ciertas voces desaparezcan bajo censura ideológica. La izquierda radical exige solo una administración responsable de los recursos públicos, priorizando a quienes han contribuido a la sociedad frente a beneficiarios que no han aportado al conjunto.
Algunos inmigrantes tienen acceso a derechos y recursos que no tienen ciudadanos con décadas de contribuciones fiscales; aunque Andorra no sea un caso extremo, es una realidad que no puede ignorarse.
Por ello, etiquetar como “extrema derecha” a alguien que simplemente cuestiona la cesión de un pabellón público para actividades religiosas que no forman parte de la cultura histórica del país es ridículo y peligroso.
¿Significa esto que ya no se puede criticar nada sin ser criminalizado ideológicamente? La respuesta es no. La libertad de expresión y el debate crítico son la base del estado de derecho, y nadie puede reducirlos a etiquetas simplistas que buscan silenciar opiniones legítimas.
Criticar la cesión de un pabellón público no es extremismo; es democracia. Montaner no representa la extrema derecha que algunos afirman: es una política andorrana que defiende que apertura e identidad son complementarias, no contradictorias.
Comentaris
No tens ni idea del que dius…
No tens ni idea del que dius, estem a Europa, aquí no som musulmans, si han vingut aquí que s’adaptin als costums del país, abans de venir ja sabien el que hi havia, si volen resar que ho facin a casa seva, i si tant t’agraden ves allà amb ells a veure si respecten els teus costums, us ompliu la boca de Multiculturalisme, tolerància i demes, aneu allà una temporada i a veure si quan torneu sou tan happys
Frustrant que en comptes de…
Frustrant que en comptes de debatre sobre l’ús de recursos públics es recorri a insults ideològics
Frustrant que en comptes de…
Frustrant que en comptes de debatre sobre l’ús de recursos públics es recorri a insults ideològics
Si no entens que Montaner…
Si no entens que Montaner està fomentant una narrativa etnocèntrica i discriminatòria, és que no saps que es patir el racisme. Alhamdulillah!🙏🏽
Muntaner ,está intentando…
Muntaner ,está intentando proteger Andorra y sus gentes de bien ,ante la invasión delincuente en su mayoría y que viven a cargo de Andorra ,todos
Los delincuentes y los que no lo son ,pero también viven del que aporta y mucho
A resar a casa seva! No ens…
A resar a casa seva! No ens importe gens el seu culte islamic que volen imposar a tot el món, aquesta religió de la “pau” no la volem ni veure al nostre patit país.
No es ser “d’extrema dreta” es de sentit comú que no vulguem aquesta invasió.
En hi ha molts de paisos islamics i amb la llei sharia ja imposada, Iran per exemple ara diuen que molt maco.
És clar que Montaner està reproduint estructures racistes i excloents sota la falsa bandera de la identitat nacional. Qüestionar que certes comunitats religioses utilitzin espais públics és exactament el que fan els supremacistes per mantenir privilegis històrics.