La EFA alerta de que los sectores tradicionales sufren una grave falta de mano de obra
Daniel Aristot ha destacado que la problemática del personal es “muy importante”
La falta de personal continúa siendo una de las principales preocupaciones del tejido económico andorrano. La Empresa Familiar Andorrana (EFA) ha expresado que se encuentra “muy preocupada” por la situación actual, especialmente en los sectores tradicionales, donde la dificultad para encontrar mano de obra se ha intensificado en los últimos meses.
El presidente de la entidad, Daniel Aristot, ha destacado que la problemática del personal es “muy importante” y ha asegurado que la inquietud es generalizada entre los asociados.
En este sentido, ha explicado que desde la Empresa Familiar Andorrana se trabaja conjuntamente con la Confederación Empresarial Andorrana (CEA) y el Gobierno para intentar encontrar soluciones.
Por su parte, el secretario técnico de la entidad, Joan Tomàs, ha señalado que es la Confederación Empresarial Andorrana la encargada de posicionarse sobre la política de inmigración, y ha subrayado que la EFA no considera adecuado pronunciarse de manera directa sobre esta cuestión sin haberla debatido previamente a nivel interno.
El reglamento del Gobierno y la ampliación de cuotas
Las declaraciones llegan tras la publicación en el Boletín Oficial del Principado de Andorra (BOPA) de un reglamento aprobado por el Gobierno que amplía en 250 los permisos de trabajo dentro de la cuota general de residencia y trabajo, así como de trabajo fronterizo.
Desde la Empresa Familiar Andorrana han respondido a las preguntas de los medios sobre esta medida, insistiendo en que la falta de mano de obra sigue siendo un reto estructural que afecta a la competitividad y al funcionamiento de muchas empresas del país.
Próxima parada: Colombia
El Gobierno confía en firmar en las próximas semanas un memorando de entendimiento con Colombia para poner en marcha una prueba piloto de contratación en origen destinada a facilitar la llegada de trabajadores extranjeros al mercado laboral andorrano.
El programa, que podría extenderse a otros países, prevé estancias laborales de nueve meses con retorno obligatorio al país de origen, aunque permitiría repetir el ciclo durante varios años.
Unas 250 personas de Colombia ya han mostrado interés en la iniciativa, que busca ordenar los flujos migratorios y ofrecer seguridad jurídica tanto a empresarios como a trabajadores.
El sistema incluirá una plataforma de gestión específica y establecerá previamente las condiciones de trabajo, alojamiento y desplazamiento de los participantes.