Fitch manté Andorra en ‘A-’ i preveu que el deute públic baixi fins al 27% del PIB el 2028
La agencia advierte de que la falta de vivienda y de mano de obra puede limitar el crecimiento
Fitch Ratings ha confirmado la calificación crediticia de Andorra en ‘A-’ con perspectiva estable, en una evaluación que destaca la solidez de las finanzas públicas y el refuerzo de las herramientas para afrontar eventuales necesidades de liquidez del sistema financiero.
La agencia también identifica retos estructurales, especialmente relacionados con la vivienda, la disponibilidad de trabajadores y el envejecimiento de la población.
Según ha informado el Gobierno, Fitch sitúa entre los elementos positivos el acceso a la facilidad EUREP del Banco Central Europeo, un mecanismo que permite obtener liquidez en euros mediante operaciones con garantías.
Un refuerzo de la liquidez del sistema financiero
La línea bilateral temporal de 35 millones de euros será sustituida por una facilidad permanente y más flexible de hasta 50.000 millones de euros, según la información facilitada por el Ejecutivo.
Este mecanismo permitirá a la Autoridad Financiera Andorrana (AFA) acceder a operaciones repo aportando garantías elegibles de alta calidad denominadas en euros.
Por tanto, el acceso a la liquidez estará condicionado a la presentación de estos activos. Fitch considera que esta herramienta refuerza la capacidad del país para responder a eventuales tensiones financieras.
La tercera deuda más baja entre los Estados de categoría ‘A’
La evaluación también pone el foco en la evolución de la deuda conjunta del Gobierno y los comunes, que se situó en el 30,3% del PIB en 2025. Fitch prevé que esta proporción continúe bajando hasta situarse aproximadamente en el 27% a finales de 2028.
Según la agencia, Andorra tiene el tercer nivel de deuda pública más bajo entre los Estados soberanos de la categoría ‘A’.
En cuanto al saldo de las cuentas públicas, tras un superávit del 3,5% del PIB en 2025, Fitch estima una media del 1,9% entre 2026 y 2028.
La previsión se enmarca en un escenario de continuidad de la inversión pública en vivienda, salud, transporte, digitalización y transición energética.
El crecimiento se moderaría hasta el 2% en 2026
Fitch destaca que la economía andorrana creció un 3,9% en 2025, por encima de las previsiones, pero anticipa una moderación de la actividad hasta aproximadamente el 2% en 2026.
La agencia también valora la fortaleza de la posición exterior del Principado. A finales de 2025, la posición de inversión internacional neta equivalía al 387% del PIB, mientras que el superávit por cuenta corriente representaba el 19,6%.
Pese a estos indicadores, Fitch señala que el tamaño reducido y la limitada diversificación de la economía siguen siendo factores de vulnerabilidad. A estos condicionantes se suman la falta de mano de obra y de vivienda y el envejecimiento de la población, que pueden frenar el potencial de crecimiento a medio plazo.