Pillados en la frontera con más de 400 botellas de alcohol sin declarar
Los agentes encontraron 407 botellas de diferentes marcas distribuidas en varias bolsas
La Guardia Civil y la Agencia Tributaria española han intervenido 407 botellas de alcohol en la aduana de la Farga de Moles después de localizarlas en un vehículo con matrícula francesa procedente de Andorra. La mercancía, valorada en unos 900 euros, no había sido declarada.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 13 de agosto, alrededor de las diez de la mañana, durante un control fiscal en el recinto aduanero. El vehículo, con dos personas en su interior, accedió a la aduana procedente del Principado y fue detenido por los agentes.
Según informa RàdioSeu, cuando los efectivos preguntaron a los ocupantes si transportaban mercancía sujeta a declaración, estos respondieron inicialmente que no, aunque admitieron que llevaban «solo un poco de alcohol».
La inspección del vehículo reveló, sin embargo, una cantidad muy superior. Los agentes encontraron 407 botellas de diferentes marcas distribuidas en varias bolsas.
El alcohol iba a ser vendido en Francia
Según RàdioSeu, uno de los ocupantes reconoció ante los agentes que la mercancía era suya, que la había comprado en Andorra y que tenía intención de revenderla posteriormente en Francia.
La inspección más exhaustiva del vehículo permitió descubrir también 1.500 euros en efectivo y una navaja. Ambos elementos estaban ocultos en el interior de las molduras laterales del vehículo y no eran visibles en una primera inspección.
Tras verificar la mercancía en las dependencias de la Agencia Tributaria, los funcionarios levantaron una diligencia de aprehensión por una presunta infracción administrativa de contrabando.
Las 407 botellas quedaron depositadas en la aduana de la Farga de Moles, a disposición de la autoridad aduanera.