Los hogares de Andorra disparan su gasto un 7,2% durante 2025
El consumo crece un 4,5% en términos reales y el 85,4% del gasto de las familias se queda en el Principado
El gasto total de los hogares de Andorra en bienes y servicios aumentó un 7,2% durante 2025 respecto al año anterior, según los datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares. El incremento supera ampliamente la evolución de los precios registrada durante el mismo periodo.
El gasto medio por persona creció un 4,8%, mientras que el gasto medio por hogar aumentó un 5,5%. Si se descuenta el efecto de la inflación, que fue del 2,6% entre 2024 y 2025, el crecimiento real del gasto total se situó en el 4,5%.
En términos reales, el gasto medio por persona avanzó un 2,1% y el correspondiente a cada hogar, un 2,8%.
El aumento del consumo, sin embargo, ha sido muy desigual dependiendo del tipo de producto o servicio. El gasto en ropa y calzado se disparó un 44%, mientras que los servicios de educación registraron un incremento del 38,8% y la recreación, el deporte y la cultura, del 29,7%.
En sentido contrario, los hogares redujeron un 13,4% el gasto en salud y un 10,9% el destinado a muebles, equipamiento doméstico y mantenimiento rutinario del hogar.
Más gasto se queda dentro de Andorra
Otro de los datos destacados es el aumento del consumo efectuado dentro del país. Durante 2025, el 85,4% del gasto de los hogares se realizó en el Principado, frente al 14,6% que se materializó en el extranjero.
Respecto a 2024, el gasto efectuado en Andorra aumentó un 9,4%, mientras que el realizado fuera de sus fronteras disminuyó un 3,9%.
Dentro del Principado destaca especialmente la evolución de los servicios de educación, con un incremento del 157,5%. También crecieron con fuerza la ropa y el calzado (+46,5%) y la recreación, el deporte y la cultura (+25%).
Hay, sin embargo, tres categorías en las que los hogares gastaron menos dentro de Andorra: salud (-16,9%), alimentos y bebidas no alcohólicas (-3%) y muebles, equipamiento doméstico y mantenimiento del hogar (-2,4%).
En el extranjero, los mayores incrementos corresponden a los seguros y servicios financieros (+55,8%) y a la recreación, el deporte y la cultura (+35%).
Por el contrario, disminuyó considerablemente el gasto exterior en cuidado personal, protección social y otros bienes y servicios (-54,1%), muebles y equipamiento del hogar (-53,8%), transporte (-48,2%) y alimentación (-36,1%).
Casi dos de cada tres residentes viven de alquiler
La Encuesta de Presupuestos Familiares también ofrece una radiografía de las condiciones de vida y de las viviendas de la población. El alquiler continúa siendo el régimen de tenencia predominante en Andorra y ha ganado peso respecto al año anterior.
En concreto, se estima que el 62,8% de las personas residentes en el Principado viven en una vivienda de alquiler.
En cuanto a los alquileres más recientes, aquellos con menos de un año de antigüedad durante 2025, el precio medio mensual ha pasado de 12,8 euros por metro cuadrado en 2024 a 12,1 euros en 2025. La mediana, sin embargo, ha aumentado ligeramente, de 11,9 a 12 euros por metro cuadrado.
La evolución es diferente cuando se analiza el conjunto de las viviendas de alquiler. En este caso, el precio medio mensual ha aumentado desde los 9,4 euros por metro cuadrado de 2024 hasta los 9,9 euros en 2025, lo que supone un incremento aproximado del 5,3%.
Los datos también muestran que el tiempo medio de ocupación de la vivienda principal se sitúa en 12,2 años, ligeramente por debajo del registrado el año anterior.
En cuanto a la composición de los hogares, el 54,8% de la población vive en hogares sin personas dependientes: un 14,1% corresponde a hogares formados por un solo adulto y un 40,7%, a hogares con dos o más adultos sin personas dependientes.
Finalmente, el vehículo privado mantiene una presencia muy elevada entre las familias andorranas. El 84,4% de los hogares dispone de al menos un turismo, el 26,5% cuenta con al menos una motocicleta o ciclomotor y un 14% no dispone de ningún vehículo.
Además, el 13,3% de los hogares dispone de al menos una vivienda secundaria. De estos inmuebles, el 68,2% se encuentra en España y el 16,8%, en Portugal.