Andorra se da hasta julio para decidir el futuro de los vuelos del aeropuerto
El Ejecutivo analizará las incidencias registradas durante mayo antes de tomar una decisión
El Govern d'Andorra se ha dado de margen los meses de junio y julio para evaluar el funcionamiento de la conexión aérea entre Andorra y Madrid desde el Aeropuerto de Andorra-La Seu y decidir el futuro del contrato con la compañía operadora Air Nostrum.
Así lo ha explicado este miércoles el secretario de Estado de Transición Energética, Transportes y Movilidad, David Forné, tras ser preguntado por los medios sobre las incidencias registradas durante el mes de mayo, cuando aumentaron de forma notable las cancelaciones y los desvíos de vuelos.
Forné ha revelado que recientemente se mantuvo una reunión con la compañía para trasladarle la preocupación del Gobierno por el incremento de estas incidencias.
“Pusimos sobre la mesa que no entendíamos qué estaba pasando con las cancelaciones y los desvíos, que habían aumentado de manera significativa durante el mes de mayo”, ha señalado.
Ante esta situación, ambas partes se han emplazado a celebrar una reunión presencial en las próximas semanas para analizar la evolución del servicio y valorar las diferentes opciones de futuro.
“Nos hemos emplazado a una reunión presencial para evaluar la evolución de la situación y decidir qué hacemos con este contrato”, ha indicado.
Todas las opciones siguen abiertas
El secretario de Estado ha dejado claro que, por el momento, el Gobierno no descarta ningún escenario. Aunque ha reconocido la relación mantenida con Air Nostrum desde la puesta en marcha de la conexión regular, el Ejecutivo quiere disponer de todos los datos antes de adoptar una decisión definitiva.
En este sentido, Forné ha admitido que la voluntad inicial sería mantener la colaboración con una compañía que “ha apoyado” el proyecto durante años, pero ha insistido en que las incidencias registradas obligan a analizar la situación con detenimiento.
La decisión que adopte el Govern durante el verano será clave para determinar la continuidad del actual modelo de conexión aérea desde el aeropuerto de La Seu d'Urgell, una infraestructura considerada estratégica para mejorar la conectividad internacional del Principado.