El helipuerto nacional ya tiene los permisos para operar y comenzará a recibir actividad el 15 de octubre
Forné prevé un traslado progresivo hasta mediados de noviembre
El helipuerto nacional ya dispone de los permisos aeronáuticos necesarios para operar y comenzará a recibir actividad a partir del 15 de octubre.
Así lo ha explicado David Forné en una intervención en la Trucada d’actualitat de RTVA, en la que ha situado el traslado progresivo de las actividades entre esa fecha y mediados de noviembre.
Forné ha indicado que la semana pasada se reunió con el concesionario y los responsables de la instalación para abordar la puesta en marcha.
La previsión es que las actividades se vayan incorporando gradualmente a la nueva infraestructura durante aproximadamente un mes.
El calendario contempla, por tanto, una entrada en funcionamiento por fases, con el traslado paulatino de la operativa hasta mediados de noviembre.
El anuncio llega más de tres meses después de la inauguración oficial del helipuerto de La Caubella, celebrada el 22 de junio. En agosto, los helicópteros seguían operando desde Terra Guindaldes, con las consiguientes molestias acústicas para los vecinos de La Massana.
A ello se añaden las limitaciones de las conexiones internacionales: Andorra no forma parte del espacio Schengen, por lo que los vuelos a Francia o España requieren los correspondientes controles fronterizos y aduaneros.
Esto condiciona los destinos a instalaciones habilitadas para dichos trámites y no permite ofrecer libremente vuelos directos a cualquier aeropuerto o helipuerto.
Los nuevos vuelos a Francia y el coste de viajar vía Barcelona
Durante la entrevista, Forné también ha defendido que las nuevas conexiones aéreas con Francia permitirán viajar a París de forma más económica desde el aeropuerto de Andorra-La Seu que desplazándose primero a Barcelona.
Para hacer la comparación, ha señalado que el viajero debe tener en cuenta el conjunto de los gastos y no solo el precio del billete. Viajar desde Andorra hasta el aeropuerto de Barcelona implica sumar el combustible, los peajes y el aparcamiento, además del vuelo.
Según el ejemplo expuesto por Forné, ese desplazamiento puede llegar a costar 600 euros, dependiendo de los horarios y las tarifas disponibles. La cantidad se refiere al coste global del viaje, no únicamente al billete de avión.
Frente a esta opción, el secretario de Estado ha defendido que la conexión desde La Seu hasta París resultará más económica y saldrá más a cuenta al evitar el desplazamiento previo a Barcelona.