El Gobierno italiano apunta a una «guerra híbrida» detrás de las protestas en Europa
Edi Rama acusa a Rusia y a Irán de estar detrás de los disturbios en Albania
El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, considera que las protestas violentas registradas en Milán y otras ciudades del país forman parte de una «guerra híbrida» contra los países occidentales.
Durante un encuentro sobre cuestiones militares celebrado este martes en Roma, Crosetto afirmó que las redes sociales habrían contribuido a cambiar los valores y los referentes culturales de las nuevas generaciones. Sin embargo, no señaló a ningún país concreto como responsable de las movilizaciones.
Sí lo hizo el primer ministro de Albania, Edi Rama, que acusa a Rusia e Irán de estar detrás de los disturbios en su país. Las protestas comenzaron por el encarecimiento de la vida y por un proyecto turístico vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, Donald Trump. Después derivaron en demandas de dimisión contra Rama, que se niega a dejar el cargo.
Las protestas en Milán mezclan reivindicaciones sociales y violencia
El debate se ha intensificado tras los incidentes del fin de semana en Milán. Las manifestaciones contra el aumento del coste de la vida y en defensa de la educación terminaron con episodios de violencia urbana y saqueos de comercios. Según El Correo, Telegram y TikTok tuvieron un papel destacado en las movilizaciones.
La presidenta del Instituto Italiano de Estudios Políticos Internacionales (ISPI), Mariangela Zappia, también ha planteado si podría haber intereses detrás de algunas de las protestas que se extienden por Europa.
No obstante, advirtió de que no hay elementos que permitan confirmar que alguien esté intentando provocar confusión y miedo, aunque consideró que las coincidencias entre las movilizaciones merecen ser analizadas.
Las sospechas sobre una posible injerencia exterior conviven con las reivindicaciones sociales de los manifestantes. En Milán, jóvenes y estudiantes reclaman mejoras en unas escuelas que, según el texto, arrastran décadas de falta de inversión y mantenimiento.
El psiquiatra y especialista en educación Paolo Crepet calificó las protestas de base de «buenas y justas». Por su parte, la socióloga Cristina Pasqualini destacó las demandas de mayor estabilidad económica, empleos acordes con la formación y oportunidades para poder seguir viviendo en Italia.
La inflación, el deterioro de los servicios públicos, el encarecimiento de la vivienda y las próximas citas electorales son algunos de los factores que ayudan a explicar el malestar social en Italia y otros países europeos. La posible influencia exterior sigue siendo, por ahora, una hipótesis planteada por autoridades y analistas, sin pruebas concluyentes.
Añadir nuevo comentario
Notícies relacionades