Liechtenstein aprueba despenalizar el aborto hasta la semana 12 pese a la oposición del príncipe
La iniciativa ha prosperado por un solo voto, pero todavía necesita la firma del príncipe heredero Alois
El Parlamento de Liechtenstein ha aprobado por 13 votos a favor y 12 en contra una iniciativa para despenalizar el aborto durante las primeras doce semanas de embarazo.
La reforma, sin embargo, todavía no puede entrar en vigor porque necesita la sanción del príncipe heredero Alois, que ejerce las funciones de jefe del Estado y ya ha manifestado su oposición al cambio legislativo.
La votación tuvo lugar el pasado 2 de septiembre en el Landtag, la cámara legislativa del Principado, integrada por 25 diputados. Según informa Vatican News, el Parlamento también rechazó, nuevamente por 13 votos contra 12, una propuesta para someter el texto a referéndum.
La decisión queda ahora en manos del príncipe heredero, que dispone de seis meses para sancionar la reforma. Si no lo hace antes de marzo de 2027, la iniciativa se considerará rechazada.
Una iniciativa respaldada por 4.970 firmas
La propuesta establece que el aborto no sea castigado durante las primeras doce semanas de gestación. También plantea eliminar las restricciones a la difusión de información sobre esta práctica y que sus costes sean asumidos por el seguro sanitario.
El texto llegó al Parlamento después de reunir 4.970 firmas, una cifra cercana a una cuarta parte del electorado de Liechtenstein y muy superior a las 1.000 necesarias para tramitar una iniciativa popular.
La legislación vigente mantiene penalizado el aborto y contempla condenas de hasta tres años de prisión para los médicos que lo practiquen. Solo se permiten excepciones cuando existe un peligro grave para la vida o la salud de la madre, cuando el embarazo es consecuencia de un delito sexual o cuando la gestante quedó embarazada antes de cumplir los 14 años.
El príncipe heredero ya había anunciado su veto
El príncipe Alois, que ejerce las funciones de jefe del Estado desde que su padre, Hans-Adam II, le delegó sus poderes en 2004, ya había adelantado que no sancionaría una despenalización general del aborto durante las primeras semanas de embarazo.
En una entrevista concedida al Liechtensteiner Vaterland, Alois justificó su posición apelando al «bien jurídico fundamental de la protección de la vida».
Liechtenstein ya vivió un debate similar en 2011, cuando una iniciativa para liberalizar el aborto fue rechazada en referéndum por el 52,3% de los votantes.
En aquella ocasión, el príncipe heredero también advirtió que utilizaría sus prerrogativas constitucionales para impedir su entrada en vigor aunque la propuesta fuera aprobada en las urnas.es seves prerrogatives constitucionals per impedir-ne l’entrada en vigor encara que la proposta fos aprovada a les urnes.