Mónaco defiende la prioridad nacional ante la UE tras el «no» de Islandia
Brezzo reivindica la protección de los monegascos en vivienda y empleo como un elemento que supuso suspender las negociaciones
Mónaco defiende que el acercamiento a la Unión Europea debe respetar la prioridad de sus ciudadanos en el acceso al empleo y a la vivienda.
Según RTVA, el presidente del Consejo Nacional, Thomas Brezzo, ha expuesto esta posición durante la Conferencia de Parlamentos de Pequeños Estados Europeos, en la que la mayoría de los nueve países participantes han repasado sus trayectorias y relaciones con las instituciones comunitarias.
La intervención se produce en un contexto marcado por el rechazo de Islandia a retomar las negociaciones de adhesión a la UE, expresado en referéndum a finales de agosto. La consulta planteaba reabrir las conversaciones, no ratificar un acuerdo de entrada ya negociado.
En este debate, Mónaco representa una voz discrepante respecto a los defensores de un acuerdo de asociación. Brezzo ha explicado que la protección de los nacionales, que constituyen una minoría dentro de su propio país, fue determinante para frenar las negociaciones.
La prioridad nacional como garantía para vivir y trabajar en el país
El presidente del Parlamento monegasco ha situado la preservación del modelo de protección de sus ciudadanos en el centro de su intervención.
«Tenemos un principio de discriminación positiva recogido en nuestra Constitución. Eso es la prioridad de los nacionales», ha afirmado Brezzo.
Según ha defendido, esta preferencia constituye un derecho primordial para que la población monegasca pueda seguir viviendo y trabajando en su territorio.
La vivienda es el otro gran ámbito que ha destacado. Brezzo ha recordado que, en los años setenta, el Principado impulsó la construcción de edificios reservados a los ciudadanos nacionales con ese mismo objetivo.
«El Principado construyó unos edificios destinados únicamente a los ciudadanos nacionales para permitir que la gente pudiera vivir y trabajar en su país», ha señalado.
Su argumentación vincula las preferencias en materia laboral y residencial con la continuidad de la comunidad nacional dentro de un territorio reducido.
Reticencias a negociar junto con Andorra y San Marino
Las reservas monegascas también afectaban al formato de las conversaciones. Según la exposición de Brezzo, Mónaco no veía con buenos ojos tener que compartir el marco negociador con Andorra y San Marino, en lugar de disponer de una interlocución propia con la UE.
A ese desacuerdo inicial se sumó la dificultad de preservar las particularidades del modelo monegasco. Las negociaciones se suspendieron en 2023, después de que ambas partes constataran que no se daban las condiciones para concluir el acuerdo dentro del mandato negociador europeo. Por tanto, la suspensión es anterior al referéndum islandés.
Dos procesos distintos en el debate sobre los límites de la integración
Islandia y Mónaco han debatido fórmulas diferentes de relación con Bruselas: en el primer caso, la posible reanudación de un proceso de adhesión; en el segundo, un acuerdo de asociación.
La coincidencia política reside en el debate sobre hasta dónde avanzar en la integración y qué intereses se consideran prioritarios. En el caso monegasco, Brezzo ha concretado esas prioridades en la protección de los ciudadanos en el acceso al empleo y a la vivienda.
Su intervención plantea esta cuestión en un encuentro compartido con Andorra y San Marino: cómo garantizar que los compromisos con la UE sean compatibles con las particularidades de los pequeños Estados y con las medidas que protegen a su población nacional.