Polémica por la celebración del Ramadán en Escaldes: “acabaremos como Francia”
Algunos usuarios han expresado su desacuerdo con argumentos vinculados a la reciprocidad cultural
La celebración del final del Ramadán en el pabellón de Escaldes-Engordany ha generado una fuerte polémica en las redes sociales, con opiniones muy divididas entre quienes defienden el acto y quienes lo cuestionan, especialmente por el uso de un espacio público.
El evento, que reunió a la comunidad musulmana coincidiendo con el Eid al-Fitr, ha sido objeto de debate a raíz de varios comentarios críticos.
Algunos usuarios han expresado su desacuerdo con argumentos vinculados a la reciprocidad cultural: “No entiendo que si vamos a sus países no respeten nuestras costumbres, no se celebra la Semana Santa, ¿por qué nosotros tenemos que ceder espacios para los suyos?”.
Otras voces han puesto el foco en la gestión de los espacios públicos: “Yo respeto las religiones, lo que no respeto es la cesión de un espacio público pudiendo alquilar un local privado entre todos”.
También se han podido leer reacciones más contundentes como: “¿Nos hemos bebido el entendimiento?” o referencias simbólicas como: “Si Carlomagno pudiera verlo…”.
Entre la crítica, la ironía y las alusiones al respeto
Además de las críticas, también han aparecido comentarios en tono más irónico, con expresiones como:
“Bienvenidos a Andorranistán” o “ramadAND”, haciendo referencia a otros eventos culturales del país como el ClassicAND.
Sin embargo, una parte de los usuarios ha salido en defensa de la convivencia y el respeto, lamentando el tono de algunas opiniones:
“Me entristece ver comentarios llenos de odio y racismo, vivimos en una sociedad donde el respeto es la base de todo. Alhamdulillah por todo”.
Debate abierto sobre convivencia y uso de espacios públicos
La polémica pone sobre la mesa un debate más amplio sobre la convivencia cultural y religiosa en Andorra, así como sobre el uso de los equipamientos públicos para celebraciones de diferentes comunidades.
En un contexto de sociedad cada vez más diversa, el caso de Escaldes refleja la tensión entre la defensa de las tradiciones, la gestión de los recursos públicos y la necesidad de garantizar el respeto y la convivencia entre colectivos.
Així s’ha celebrat el Ramadà a Escaldes (Andorra) pic.twitter.com/aRomuNUKN5
— La Veu Lliure (@laveulliure) March 20, 2026
Comentaris
A Bélgica ja tenen el seu…
A Bélgica ja tenen el seu propi partit polític i defensen per damunt de tot la sharia.
Ja us podeu anar calçant.
A Bélgica ja tenen el seu…
A Bélgica ja tenen el seu propi partit polític i defensen per damunt de tot la sharia. Ja us podeu anar calçant.
Entiendo tengan su fé,pero…
Entiendo tengan su fé,pero si vamos a su país,debemos adaptarnos a ellos cubriendo el pelo ,porque no guardan su fé en privado ya que no se adaptan a nuestras costumbres?
Tienen más derecho que los demás??
Molts dels comentaris crítics sobre la celebració del final del Ramadà a Escaldes-Engordany també inclouen afirmacions que són directament falses o enganyoses. Per exemple, dir que “als països musulmans no es respecta cap altra religió” és una simplificació incorrecta: la realitat és molt diversa segons el país i el context.
També és fals suggerir que cedir un espai públic per a un acte puntual implica “perdre la identitat” o que això portarà automàticament a situacions extremes com. Aquest tipus d’afirmacions són exageracions que busquen generar por més que no pas aportar un debat constructiu.
A més, alguns comentaris fan veure que hi ha un tracte de favor, quan en realitat els espais públics acostumen a estar regulats per normes que permeten l’ús a diferents col·lectius si compleixen els requisits. Presentar-ho com un privilegi exclusiu és, per tant, enganyós.
En resum, una part del debat està contaminada per mites, generalitzacions i informacions incorrectes, i això dificulta tenir una conversa serena i basada en fets reals.