Polémica en Tor por la voluntad de restringir el acceso de vehículos en dirección a Andorra
Parte de los copropietarios rechaza restringir la pista del puerto de Cabús
La posibilidad de restringir el paso de vehículos por Tor en dirección a Andorra ha vuelto a generar tensiones entre los copropietarios de la montaña. Varios vecinos denuncian que una parte de la propiedad ha intentado vetar la circulación sin contar con el consenso de toda la comunidad.
La polémica se ha originado después de la colocación de una señal de prohibición de circulación en la pista que comunica la zona con Andorra a través del puerto de Cabús.
Los propietarios contrarios a la medida consideran que ya existe señalización suficiente para advertir a los conductores de las condiciones en las que circulan por una finca y un camino privados.
Según informa RàdioSeu, entre los vecinos que se oponen al cierre se encuentran Pablo Moreno, heredero de casa Palanca, y Pili Tomàs, de casa Sisqueta. Ambos defienden mantener la circulación de vehículos, siempre bajo la responsabilidad de los conductores.
Moreno considera, además, que impedir el paso contradice la voluntad de los antepasados de Tor, que defendieron durante años la apertura de una conexión con el Principado de Andorra.
Los vecinos consideran suficientes los avisos actuales
A unos 3,5 kilómetros del pueblo de Tor ya existe un cartel que advierte de que los propietarios de la montaña no asumen responsabilidad por los posibles daños físicos o materiales que puedan sufrir las personas que circulen por el interior de la finca y el camino privado.
La señalización también establece un límite de velocidad de 10 km/h y prohíbe acampar, abandonar residuos o circular fuera de la pista.
Según RàdioSeu, Moreno considera que estas advertencias son suficientes y que no es necesario incorporar una señal que prohíba directamente la circulación.
Pili Tomàs comparte esta posición y denuncia que los partidarios de restringir el acceso habrían actuado de manera unilateral, sin informar ni buscar el acuerdo de todos los propietarios. La vecina teme que la situación pueda reactivar las históricas disputas en torno a la montaña de Tor.
Temor por el impacto económico de un cierre
La controversia también tiene una dimensión económica. El tráfico por la pista permite que conductores procedentes de Andorra lleguen a Tor y a otros puntos de la Vall Ferrera, lo que beneficia a diversos establecimientos de restauración y negocios turísticos de la zona.
Tomàs, que regenta un establecimiento en el pueblo, defiende que los recursos de la comunidad deberían destinarse a mejorar los servicios de Tor en lugar de mantener disputas entre propietarios. Recuerda que el núcleo continúa sin disponer de suministro eléctrico ni cobertura de telefonía.
La preocupación se extiende a otros negocios de Alins. Roger Micàs, propietario de un bar, alerta de que restringir la pista podría tener consecuencias sobre la economía del conjunto de la Vall Ferrera, especialmente porque esta vía constituye una conexión rápida con Andorra.
Las señales de prohibición duran pocos días
La disputa llega en plena temporada turística y afecta a una pista especialmente transitada durante los meses de verano por conductores que utilizan el puerto de Cabús para comunicar Andorra con el Pallars.
Las señales que restringían el paso, sin embargo, solo habrían estado instaladas durante unos días y, según las informaciones recogidas, buena parte de los conductores no respetaron la prohibición.
El conflicto vuelve así a poner sobre la mesa la gestión de los accesos a la montaña de Tor, una propiedad marcada históricamente por las disputas entre sus copropietarios, ahora divididos nuevamente sobre si se debe mantener abierta o restringir la conexión viaria con Andorra.