Lo avisan que no puede conducir porque va bebido, huye y acaba detenido después de caer en un semáforo
La Policía inició una persecución, puesto que el interesado hizo caso omiso de las indicaciones
La Policía ha detenido a un hombre como presunto autor de dos delitos contra la seguridad colectiva y un delito contra la función pública después de protagonizar una persecución en motocicleta cuando se encontraba bajo los efectos del alcohol.
Los hechos ocurrieron cuando una patrulla observó, en una zona de estacionamiento de motocicletas, un vehículo tirado en el suelo con el motor en marcha y a su propietario intentando levantarlo.
Los agentes comprobaron que el hombre presentaba claros síntomas de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas, y él mismo manifestó su intención de coger la motocicleta para regresar a casa.
Ignoró la orden de la Policía y trató de marcharse
Ante el estado en el que se encontraba, los policías le indicaron de forma expresa que no podía conducir la motocicleta, advirtiéndole del peligro que suponía hacerlo en esas condiciones. Sin embargo, pocos minutos después volvieron a verlo circulando con el vehículo.
Al comprobar que había hecho caso omiso a sus indicaciones, los agentes iniciaron una persecución, ya que el motorista tampoco atendió las órdenes para que se detuviera.
Finalmente, fue interceptado cuando se detuvo ante un semáforo, momento en el que perdió el equilibrio y cayó al suelo sobre la acera.
Dio positivo tras negarse inicialmente a la prueba de alcoholemia
Una vez controlado, el hombre se negó inicialmente a someterse a la prueba de alcoholemia, motivo por el que también se le imputa un delito de negativa a realizar el control. Horas más tarde, finalmente accedió a efectuar la prueba, que arrojó un resultado positivo de 1,42.
Por estos hechos, el detenido deberá responder ante la Justicia como presunto autor de dos delitos contra la seguridad colectiva —por conducir bajo los efectos del alcohol y por la negativa inicial a someterse a la prueba— y de un delito contra la función pública por desobedecer las órdenes de los agentes de Policía.