El proyecto del teleférico que debe unir el centro de Canillo con el puente tibetano continúa encontrando obstáculos. Tres de los propietarios afectados por el sobrevuelo del trazado han acusado al común de “tergiversar la verdad” y aseguran que las negociaciones para la cesión de sus terrenos están rotas desde hace semanas.
En un comunicado emitido a través de su abogado, los afectados sostienen que ya el 30 de abril notificaron oficialmente al cònsol mayor su negativa definitiva a ceder los terrenos.
Según explican, los cambios introducidos en el trazado no resuelven sus preocupaciones y uno de los propietarios que inicialmente había mostrado disposición a aceptar la propuesta modificada finalmente se ha retractado.
Tal y como ha informado RTVA, los propietarios insisten en que su situación es distinta a la del resto de afectados, ya que el paso del teleférico podría afectar directamente a la actividad turística privada que desarrollan en la zona.
Un proyecto estratégico que “cuelga de un hilo”
La controversia llega pocos días después de que el cónsul de Canillo admitiera públicamente que el proyecto “cuelga de un hilo”. Según las cifras expuestas por el propio común, de los propietarios afectados, seis habrían aceptado la cesión, mientras que dos continúan oponiéndose, lo que pone en riesgo la viabilidad de la infraestructura.
A pesar de ello, el común defiende que el trazado escogido es el que genera menor impacto y mantiene su voluntad de seguir adelante con un proyecto considerado estratégico para la parroquia.
El teleférico está concebido para conectar el centro de Canillo con el puente tibetano y reforzar la oferta turística, con una previsión de hasta 150.000 usuarios anuales.