El PS propone cooperativas de vivienda que permitan recuperar las aportaciones al marcharse
Los socios tienen derecho a vivir en un inmueble, pero no pueden venderlo individualmente ni beneficiarse de su revalorización
El PS ha presentado una propuesta de ley especial para regular las cooperativas de vivienda en cesión de uso.
Laia Moliné y Pere Baró han explicado en rueda de prensa el funcionamiento de un modelo que permite a los socios acceder a una vivienda mediante aportaciones económicas y una cuota mensual, con la posibilidad de recuperar las aportaciones reembolsables al abandonar la cooperativa, según las condiciones previamente establecidas.
En este sistema, la cooperativa es la propietaria del edificio o dispone del derecho que le permite utilizarlo. Las personas socias, por su parte, tienen reconocido en los estatutos el derecho a vivir en una vivienda concreta, sin adquirir su propiedad individual.
La cooperativa impulsa el edificio y los socios cubren los costes
Moliné ha ilustrado el modelo con el ejemplo de veinte familias que se organizan para impulsar un edificio. Es la cooperativa la que consigue el terreno, contrata la construcción y busca la financiación necesaria para desarrollar el proyecto.
Cada familia realiza las aportaciones acordadas, recibe el uso de una vivienda y paga una cuota mensual destinada a cubrir los costes del proyecto. Los socios también participan en las decisiones de la cooperativa y pueden utilizar los espacios comunes, si los hay.
El modelo ofrece así una vivienda y participación en su gestión, pero no permite vender el piso individualmente, puesto que no pertenece a la persona que lo ocupa. Tampoco permite obtener un beneficio particular de una eventual revalorización del inmueble.
Qué dinero se recupera al marcharse
Cuando una persona decide abandonar la cooperativa, recupera las aportaciones que tengan carácter reembolsable, en las condiciones que se hayan fijado antes de su incorporación.
Esto no equivale a recuperar todo el dinero abonado durante la estancia, ya que la cuota mensual tiene como finalidad cubrir los costes del proyecto. El reembolso depende de la naturaleza de las aportaciones y de las condiciones previamente acordadas.
La vivienda pasa entonces a otra persona que cumpla los requisitos establecidos en los estatutos. «La vivienda cambia de persona, pero no pierde su finalidad», ha explicado Moliné.
La intención es que el inmueble permanezca dentro del mismo modelo, en lugar de regresar al mercado de compraventa o de alquiler a un precio cada vez más elevado. Según ha defendido, esta continuidad beneficia tanto a quienes viven en él como a quienes se incorporen en el futuro.
Una ley específica para regular la cesión de uso
Moliné ha justificado la necesidad de una ley especial porque, según ha expuesto, la normativa cooperativa actual no desarrolla de forma suficiente las particularidades de las cooperativas de vivienda en cesión de uso.
Aunque ha señalado que la legislación menciona esta posibilidad, considera que se centra en cuestiones como los órganos de la cooperativa y los procedimientos para adoptar acuerdos, sin regular suficientemente las situaciones que surgen al gestionar los hogares de los socios.
La propuesta del PS busca dar respuesta a esta carencia en un ámbito que afecta a la vivienda habitual de las personas y, a menudo, a una parte importante de sus ahorros.
Según ha defendido Moliné, preservar la finalidad de estas viviendas permite que el esfuerzo realizado para crearlas no se pierda después de una sola generación.