El salario mediano crece un 5,7% y se sitúa en 2.166 euros en Andorra
El número de personas asalariadas se sitúa en 48.866 trabajadores, lo que representa un incremento del 1,7% interanual
El salario mediano en Andorra continúa su tendencia al alza y se sitúa en 2.166,05 euros, según los datos avanzados del mes de febrero publicados por el Departament d'Estadística d'Andorra. Esta cifra representa un incremento del 5,7% interanual, consolidando el crecimiento sostenido de los ingresos salariales en el país.
El salario medio también sube y supera los 2.700 euros
El salario medio también registra una evolución positiva y alcanza los 2.724,33 euros, lo que supone un aumento del 6,3% respecto a febrero de 2025. Ambos indicadores confirman una dinámica de mejora generalizada en las retribuciones del mercado laboral andorrano.
El número de personas asalariadas se sitúa en 48.866 trabajadores, lo que representa un incremento del 1,7% interanual. Paralelamente, la masa salarial asciende hasta los 133,13 millones de euros, con un crecimiento destacado del 8,1% respecto al mismo periodo del año anterior.
Estos datos reflejan una evolución positiva del mercado laboral, con un aumento simultáneo del empleo, los salarios y el volumen global de retribuciones.
Las cifras semidefinitivas de enero refuerzan esta dinámica. El salario mediano se situó en 2.194,66 euros, un 5% más que el año anterior. Este indicador refleja el punto central de la distribución salarial: la mitad de los trabajadores cobra por debajo de esa cantidad y la otra mitad por encima.
En el mismo periodo, el salario medio alcanzó los 2.689,2 euros, con un incremento del 4%. El número de asalariados subió hasta los 49.134 (+1,8%), mientras que la masa salarial se situó en 132,13 millones de euros, un aumento del 5,8%.
Sectores con mejor y peor evolución
Por sectores, la hotelería destaca con incrementos significativos, con subidas que oscilan entre el 7,6% y el 11,1% en distintos periodos. También sobresalen las otras actividades sociales y servicios personales, con un aumento del 6,4%.
En el lado contrario, el sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura es el único que registra una variación negativa, con una caída del -3,4%.
También destacan los incrementos en la producción y distribución de energía eléctrica, gas y agua (+12,5%), así como en la venta y reparación de vehículos de motor (+7,6%).