Andorra sitúa el Tramvalira en un horizonte de diez años y prevé presentar su plan esta legislatura
El futuro tranvía conectaría primero Escaldes-Engordany con Sant Julià de Lòria, con una ampliación posterior hasta la Seu d’Urgell
El Tramvalira empieza a concretar su calendario de planificación, aunque su puesta en servicio todavía se plantea a largo plazo.
El Gobierno prevé presentar antes de que termine esta legislatura el plan sectorial del futuro tranvía y trabaja con la expectativa de que pueda convertirse en una realidad en un horizonte de una década. Se trata, sin embargo, de una previsión, no de una fecha de entrada en funcionamiento confirmada.
El director de Energía y Transportes, Carles Miquel, expuso estos objetivos el jueves en el teatro de Les Fontetes de la Massana, durante la sesión previa de las Jornades per a l’excel·lència, dedicada a la movilidad y la conectividad en el Pirineo.
El planteamiento prevé una primera conexión entre Escaldes-Engordany y Sant Julià de Lòria. La extensión hasta la Seu d’Urgell correspondería a una fase posterior, que daría al servicio una dimensión transfronteriza.
Un estudio para determinar la viabilidad del proyecto
En paralelo a la planificación, se está trabajando en un estudio de viabilidad financiado conjuntamente por Andorra y Cataluña, con apoyo europeo a través del programa POCTEFA. La subvención prevista cubre el 45,12% del proyecto de estudio.
Estos trabajos deben permitir precisar la propuesta ferroviaria y analizar su posible prolongación hacia el Alt Urgell. La conexión con el territorio vecino es una de las piezas de la estrategia del Ejecutivo para reforzar las comunicaciones pirenaicas.
Durante la sesión, Miquel también puso sobre la mesa la evolución del transporte público en el Principado: los desplazamientos en autobús han pasado de 2,2 millones anuales a más de 8 millones en pocos años, unas cifras con las que destacó el peso creciente de este medio en la movilidad del país.
Un eje entre Ariège, Andorra y el Alt Urgell
El encuentro sirvió igualmente para presentar la propuesta de un eje territorial entre Ariège, Andorra y el Alt Urgell, orientado a impulsar las comunicaciones y la industrialización.
La embajadora para la Cooperación Transfronteriza, Noelia Souque, defendió que Andorra asuma un papel de liderazgo en esta iniciativa. La propuesta busca reforzar la colaboración entre los tres territorios en proyectos que superen las fronteras administrativas.
La dimensión digital también ocupó una parte del debate. La directora del sector público del centro de investigación i2CAT, Rosa Paradell, señaló las posibilidades del Pirineo como entorno de pruebas para nuevas tecnologías de movilidad y comunicaciones. Entre los ámbitos mencionados figuraban las redes de fibra óptica, los satélites y las infraestructuras para operaciones aéreas y drones.
Paradell apuntó, además, a un modelo de movilidad con vehículos autónomos conectados a las infraestructuras y a los servicios.
La movilidad centrará las jornadas de octubre
El secretario de Estado de Transición Energética, Transportes y Movilidad, David Forné, cerró la sesión defendiendo la inversión en transporte público, conectividad e infraestructuras como herramientas para hacer Andorra más accesible y competitiva.
El acto también contó con las intervenciones del cónsul menor de la Massana, Roger Fité, y del presidente de las Jornades per a l’excel·lència, Jesús Montoliu. El profesor de la UPC Sergi Sauri, vinculado al Centro de Innovación en el Transporte, participó con un vídeo sobre los retos de planificación y gobernanza de la movilidad.
40 anys fa que se sent el mateix i tots cobrant pressupostos, estudis... No el veurem mai ni el tramvia ni els diners que us heu embutxacat amb ell.