Virtus endurece su discurso migratorio y reclama más control sobre la llegada de trabajadores a Andorra
El nuevo partido reclama un mayor control de los flujos migratorios
Virtus ha fijado su posición en materia migratoria apostando por una inmigración ordenada, planificada y vinculada a las necesidades reales de la economía andorrana.
La formación reclama al Gobierno más rigor y previsión, así como unas reglas de juego claras y estables que aporten seguridad jurídica tanto a las empresas como a los trabajadores y residentes.
La formación considera que la marcada estacionalidad de sectores como la hostelería y la restauración obliga a las empresas a adaptar sus plantillas a periodos con niveles de actividad muy diferentes.
En este contexto, Virtus defiende que el Ejecutivo debe escuchar al tejido empresarial antes de determinar los contingentes migratorios y evitar cambios normativos que generen incertidumbre.
El partido critica, en este sentido, que el Ministerio del Interior tuviera que modificar este verano algunas resoluciones después de haberlas adoptado. «El Ejecutivo no debe gobernar con tantos giros», señala Virtus, que reclama diálogo con los diferentes sectores antes de establecer los criterios de inmigración.
Más control sobre las residencias y las sociedades pantalla
Virtus también pone el foco en los residentes pasivos y reclama estabilidad en las condiciones exigidas para establecerse en el Principado. Recuerda que durante esta legislatura se han modificado los requisitos de esta modalidad y alerta de que alterar reiteradamente las condiciones puede generar una percepción de inseguridad jurídica.
Al mismo tiempo, la formación pide actuar contra aquellas personas que, según denuncia, utilizan la legislación andorrana exclusivamente en beneficio propio mediante sociedades sin actividad económica real.
Virtus propone que el Gobierno actúe con firmeza ante las denominadas sociedades pantalla que no presenten estados financieros, no depositen cuentas o incumplan sus obligaciones tributarias. En estos casos, plantea la liquidación de la sociedad y la no renovación del permiso de residencia de su administrador único.
La formación considera necesario diferenciar entre perfiles. Así, sostiene que una persona de edad avanzada que busca establecer su residencia pasiva en Andorra no presenta la misma realidad que una persona en edad productiva que pretenda instalarse en el país únicamente para obtener una ventaja fiscal.
Evitar la «picaresca» en la contratación de trabajadores
En cuanto a los residentes con permiso de trabajo, Virtus propone medidas para evitar que empresas capten trabajadores de otros negocios inmediatamente después de que estos hayan asumido los trámites y costes necesarios para regularizarlos.
La formación defiende que la empresa responsable de la primera contratación, especialmente cuando esta se produce en origen, debería tener garantías de que el trabajador mantendrá el vínculo laboral al menos hasta la primera renovación del permiso de residencia y trabajo.
Virtus también defiende los contratos en origen como una herramienta útil siempre que estén correctamente definidos y respondan a necesidades laborales acreditadas.
En relación con los temporeros, considera que los contingentes deben determinarse a partir de las necesidades reales de los sectores que requieren mano de obra, manteniendo conversaciones con las empresas y abordando paralelamente cuestiones como el alojamiento temporal.
Control de la reagrupación familiar y un censo fiable
La formación también reclama más control sobre la reagrupación familiar. Virtus defiende que cualquier persona que solicite una autorización de residencia y trabajo debería informar a las autoridades de la existencia de personas dependientes, sean menores de edad o no.
El objetivo, según el partido, es que el Servicio de Inmigración disponga de esta información desde el primer momento y pueda gestionar los permisos correspondientes con transparencia, evitando situaciones irregulares o urgencias sobrevenidas.
En este sentido, Virtus considera imprescindible disponer de un censo fiable y actualizado que permita conocer mejor la realidad demográfica y anticipar las necesidades derivadas de los flujos migratorios.
La formación también pide un registro completo de los trabajadores fronterizos que cumplen los requisitos para desarrollar su actividad profesional en el Principado.
Virtus quiere reforzar el Servicio de Inmigración
Una de las principales propuestas pasa por reforzar el Servicio de Inmigración para que tenga mayor capacidad de control y planificación. Virtus quiere que este organismo se convierta en una herramienta para anticipar y ordenar los flujos migratorios en función tanto de la oferta como de la demanda laboral.
La formación resume su propuesta en la necesidad de aceptar la inmigración que Andorra necesita para el funcionamiento de su economía, pero bajo unas condiciones definidas y previsibles: «Inmigración sí, pero con orden, rigor y previsión».
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