El Kremlin vincula el malestar en Alemania con el abandono del gas ruso
Moscú sostiene que la pérdida de competitividad de la economía alemana está llevando a una parte de la población a buscar una alternativa
El Kremlin ha vinculado el avance electoral de Alternativa para Alemania (AfD) con el deterioro de la situación económica del país y, especialmente, con la decisión de Berlín de dejar de comprar gas ruso barato y recurrir a suministros más caros procedentes de otros países.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha asegurado que Moscú considera que una parte importante de la pérdida de competitividad de la economía alemana está relacionada con el cambio en su modelo de suministro energético.
«Observamos que, en gran medida, la disminución de la competitividad de la economía alemana se está produciendo porque Alemania dejó de comprar gas ruso barato y empezó a comprar gas muy caro de otros países», ha afirmado Peskov.
El Kremlin relaciona la economía con la búsqueda de alternativas políticas
Peskov también ha relacionado las dificultades económicas con el comportamiento de una parte del electorado alemán, que, según la interpretación de Moscú, estaría buscando alternativas a las actuales autoridades.
Kremlin on Germany:
We note that, to a large extent, the decline in the competitiveness of the German economy is happening because Germany stopped buying cheap Russian gas and began buying very expensive gas from other countries.
Naturally, Germans — at least part of the German… pic.twitter.com/F18nljKw5h— Clash Report (@clashreport) September 21, 2026
«Naturalmente, los alemanes, o al menos una parte de la población alemana, buscan una alternativa a las actuales autoridades para mejorar su situación. Es un proceso natural», ha señalado el portavoz del Kremlin.
Las declaraciones llegan en un momento de crecimiento electoral de AfD, que ha reforzado su posición en distintos comicios alemanes.
Alemania redujo drásticamente la dependencia del gas ruso
Antes de la invasión rusa de Ucrania de 2022, Rusia era el principal proveedor de gas natural de Alemania y representaba más de la mitad de las importaciones alemanas de este combustible.
La relación energética entre Berlín y Moscú cambió radicalmente tras el inicio de la guerra. Alemania aceleró la diversificación de sus proveedores y aumentó su capacidad para importar gas natural licuado (GNL), mientras Noruega ganaba peso como principal suministrador.
Paralelamente, la industria alemana ha tenido que afrontar durante los últimos años unos costes energéticos más elevados. Aun así, la pérdida de competitividad de la economía alemana responde a diversos factores, y la atribución de este deterioro principalmente al abandono del gas ruso corresponde a la interpretación defendida por el Kremlin.