La Massana adjudica el mirador del Alt de la Capa por casi 900.000 euros pese a la iniciativa ciudadana para frenarlo
La mayoría aprueba las obras con diez votos a favor y los dos de la minoría en contra
El Comú de La Massana ha aprobado este lunes la adjudicación del mirador escénico del Alt de la Capa pese a la iniciativa ciudadana que reclama evitar su construcción.
Las obras se han adjudicado a la UTE formada por Locubsa y Desplom por 892.148 euros, con los diez votos favorables de la mayoría comunal y los dos votos contrarios de la minoría.
La decisión da continuidad al proyecto en un contexto de rechazo de una parte de la ciudadanía a la intervención en este entorno de montaña. La ubicación ha centrado buena parte del debate en el consejo de comú, donde la minoría ha trasladado la oposición expresada por una parte de la opinión pública.
La minoría cuestiona la ubicación
Los representantes de la minoría han dejado claro que comparten la necesidad de crear nuevos atractivos turísticos y consideran interesante la propuesta, pero discrepan del emplazamiento elegido.
Su voto contrario sitúa el desacuerdo en el lugar donde se quiere construir el equipamiento, una cuestión que también ha motivado la movilización ciudadana. Pese a esta oposición, la mayoría ha hecho valer sus diez votos para aprobar la adjudicación.
Sansa defiende que es un espacio ya transformado por la estación
La cónsul mayor, Eva Sansa, ha defendido que el Alt de la Capa se encuentra dentro del dominio esquiable de Arinsal, en una zona con infraestructuras y elementos vinculados a la actividad de la estación.
Según ha argumentado, buscar un entorno ya transformado por la actividad humana ha sido uno de los criterios para elegir el emplazamiento.
Sansa sostiene que el proyecto permite compatibilizar el desarrollo turístico con el respeto al paisaje y asegura que tendrá un impacto mínimo sobre el terreno. También ha recordado que un mirador necesita una ubicación elevada para cumplir su función.
La cónsul ha apelado al peso del turismo en la economía andorrana y ha evocado el impulso de Josep Serra a la creación de la estación de Arinsal como una apuesta que generó prosperidad.
En este sentido, ha enmarcado el mirador en la voluntad de seguir creando oportunidades económicas vinculadas a la montaña.
Ante las discrepancias, Sansa ha afirmado que entiende todas las sensibilidades y que está abierta a recibir a las personas que quieran conocer los detalles del proyecto.
Un mirador que también funcionará como escenario
El equipamiento, concebido por el arquitecto Toni Riberaygua y el ingeniero Carles Puig Becerra, tendrá una doble función: mirador panorámico y escenario para actividades de pequeño formato.
Su forma cóncava, similar a un pequeño anfiteatro, permitirá observar el paisaje durante el día y el cielo nocturno, así como acoger propuestas culturales y astronómicas.
Según las características expuestas por el comú, aproximadamente el 80% de los trabajos se realizarán en taller. Posteriormente, las piezas se transportarán en helicóptero hasta el emplazamiento. La infraestructura se apoyará sobre el terreno en un único punto, una solución que la corporación presenta como una manera de reducir la intervención directa sobre la montaña.
La comercialización ya está en preparación
La consejera de Turismo, Mònica Solé, ha explicado que el comú ya trabaja en la programación, el plan de marketing y la comercialización del mirador.
El objetivo de la corporación es ampliar la actividad de la estación más allá del invierno y generar retorno económico en Arinsal. Con la adjudicación aprobada, el proyecto avanza mientras sigue abierto el debate sobre su ubicación y la conveniencia de construirlo en este entorno.
Añadir nuevo comentario
Notícies relacionades
Virtus, la marca alternativa de Demòcrates para intentar sobrevivir al desgaste del partido