Casal apela a la responsabilidad compartida por el consumo de LSD en una escuela de Encamp
Pese a la gravedad de los hechos, el ministro descarta implantar medidas de control excepcionales en los centros educativos
El ministro portavoz, Guillem Casal, apeló este miércoles a una situación de "corresponsabilidad" entre los centros educativos, las familias y los alumnos tras los incidentes registrados recientemente en la Escuela Andorrana de Segunda Enseñanza de Encamp, donde se produjeron una agresión con un tenedor y un caso de consumo de LSD dentro del centro.
Durante la rueda de prensa posterior al consejo de ministros, Casal quiso contextualizar los hechos y subrayó que se trata de situaciones "puntuales" y "aisladas" que no son habituales en los centros educativos del país.
Al mismo tiempo, aprovechó para poner en valor "el trabajo extraordinario" que realizan los equipos docentes y defendió que el sistema educativo andorrano sigue siendo "una de las bases de la calidad de vida" del Principado.
No obstante, el ministro admitió que el episodio relacionado con el consumo de LSD es el que genera una mayor preocupación. Según explicó, desde el primer momento se activaron los protocolos internos previstos para este tipo de situaciones con el objetivo de garantizar la seguridad de los alumnos.
En este sentido, detalló que el centro educativo contactó con las familias implicadas, puso a disposición de los estudiantes apoyo psicopedagógico y realizó las comunicaciones pertinentes al servicio de Policía.
"Es un aspecto totalmente aislado", insistió Casal, asegurando que la escuela continuará vigilante para evitar que situaciones similares vuelvan a producirse.
Rechazo a controles extraordinarios
Pese a la gravedad de los hechos, el ministro descartó la necesidad de implantar medidas de control excepcionales en los centros escolares. A su juicio, este tipo de episodios no pueden recaer únicamente sobre la responsabilidad de las escuelas.
"La escuela tiene una parte de responsabilidad porque es una práctica que se adopta dentro de un centro educativo, pero también existe una corresponsabilidad de los alumnos y de las familias", afirmó.
Casal recordó que el consumo de la sustancia no se originó dentro del recinto escolar, sino que fue introducida posteriormente en el centro, un hecho que considera que evidencia la necesidad de una implicación conjunta de todos los actores involucrados en la educación y el seguimiento de los jóvenes.
Finalmente, el ministro reiteró el compromiso del Gobierno de garantizar la seguridad en los centros educativos del país y de seguir aplicando los protocolos y la normativa vigente para preservar entornos escolares seguros para toda la comunidad educativa.