A Baró le hacen la cama en el PS
Miembros del PS habrían trasladado su negativa a apoyar a Pere Baró
La estabilidad interna del Partido Socialdemócrata (PS) atraviesa un momento delicado tras conocerse que la consellera general Laia Moliné habría trasladado su negativa a apoyar a Pere Baró en unas hipotéticas primarias futuras.
El movimiento ha irrumpido con fuerza en el debate político en un contexto de máxima sensibilidad interna, a las puertas del último tramo de legislatura.
Negativas internas y fractura en el horizonte del PS
Según diversas fuentes internas, la postura de Moliné no sería un hecho aislado. Otros miembros del grupo parlamentario del PS habrían comenzado a expresar reservas sobre la continuidad de Baró como líder del proyecto socialdemócrata, lo que apunta a un malestar más amplio del inicialmente percibido.
En este escenario, empieza a sonar con fuerza el nombre de Maria Nazzaro como posible alternativa para encabezar el partido en un futuro próximo. Su perfil estaría ganando apoyos discretos en sectores que buscan un relevo generacional o una redefinición estratégica del liderazgo.
La situación resulta especialmente relevante por el estatus político de Laia Moliné. Aunque forma parte del grupo parlamentario socialdemócrata, su vinculación orgánica no es con el PS, sino con el entorno de SDP, lo que añade una capa adicional de complejidad al conflicto interno.
Su supuesta posición crítica hacia el liderazgo de Pere Baró ha sido interpretada en algunos círculos como un síntoma de desgaste interno y de pérdida de cohesión estratégica dentro del espacio progresista.
Baró y su línea dura en vivienda como eje de tensión política
En los últimos meses, Pere Baró había reforzado su perfil político con una posición especialmente dura en materia de vivienda, consolidándose como una de las voces más críticas con la gestión del Gobierno.
Sus intervenciones han estado marcadas por el enfrentamiento directo con la ministra Conxita Marsol, especialmente en relación con las políticas de acceso a la vivienda, un eje que ha tensionado el debate parlamentario y ha situado al PS en una posición de alta exposición pública.
Un escenario de transición interna en el PS
A este clima de incertidumbre se suma un elemento clave: la consellera general Susanna Vela habría decidido retirarse al final de la legislatura. Su salida implicaría la pérdida de una de las figuras históricas del socialdemocratisme andorrano, con una larga trayectoria y peso político dentro del partido.
Este conjunto de factores —las tensiones internas, los movimientos de posibles relevo y la retirada de figuras veteranas— alimenta la percepción de que el PS podría estar entrando en una fase de reconfiguración profunda de su liderazgo en un momento políticamente decisivo.