Canillo aprueba tres chalés junto a Sant Joan de Caselles pese a las reticencias del Govern
La propuesta ha generado reticencias por lo impacte de los construcciones en el entorno de uno de los monumentos más emblemáticos
El Comú de Canillo ha aprobado la construcción de tres chalés unifamiliares junto a Sant Joan de Caselles, pese a que el Gobierno había recomendado no edificar en esta zona.
Tal como avanza RTVA, la decisión se enmarca en las modificaciones del Plan de Ordenación y Urbanismo Parroquial (POUP) aprobadas durante la sesión comunal de este miércoles.
La propuesta ha generado reticencias por el impacto que las nuevas construcciones pueden tener en el entorno de uno de los monumentos más emblemáticos de la parroquia. A pesar del criterio contrario del Ejecutivo, el Comú ha decidido dar luz verde a tres edificaciones que, según el cónsul mayor, tendrán carácter provisional.
«Nos han informado de que se podía plantear una construcción tipo chalé junto al chalé Pellicer. Una vez analizada esta nueva normativa y la posibilidad de desarrollar aspectos que no choquen en ningún caso con el plan de Sant Joan de Caselles, hemos considerado oportuno facilitar la construcción de tres edificaciones provisionales, que deben ser necesariamente provisionales», ha explicado el cónsul mayor de Canillo, Jordi Alcobé.
La modificación urbanística permitirá desarrollar los terrenos próximos al conjunto románico, pese a las advertencias previas del Gobierno sobre la conveniencia de no construir en este entorno.
El proyecto deberá respetar las condiciones establecidas por el planeamiento y las limitaciones vinculadas a la protección del espacio.
Prohibidas las placas solares en el casco antiguo
Las modificaciones del POUP también introducen nuevas restricciones en el casco antiguo de Canillo. El Comú prohíbe la instalación de placas solares en las cubiertas y en las paredes verticales de los edificios con el objetivo de preservar la estética tradicional del centro histórico.
Además, el nuevo planeamiento fija en 11,5 metros la altura máxima de todas las construcciones de la parroquia. La medida pretende establecer un límite homogéneo para los nuevos edificios y evitar construcciones que alteren el entorno urbano y paisajístico.
Las decisiones adoptadas por el Comú abren el debate sobre el equilibrio entre el desarrollo urbanístico, la protección del patrimonio y la preservación de la imagen tradicional de Canillo.
Compra de 20 parquímetros por 95.000 euros
Durante la misma sesión, el Comú también ha aprobado la compra de 20 nuevos parquímetros por un importe total de 95.000 euros.
La inversión representa un coste medio de 4.750 euros por aparato, aunque no se ha concretado si esta cantidad incluye la instalación, el mantenimiento u otros servicios asociados al sistema de estacionamiento regulado.
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