Los creadores de contenido, la cara visible de una Andorra que atrae rentas más altas y dispara la recaudación
El IRPF pasa de 36 a 91 millones de euros en cinco años, mientras los permisos por cuenta propia representan solo el 7% de las autorizaciones de trabajo de los extranjeros
Andorra ha pasado de recaudar 36,1 millones de euros de IRPF correspondientes al ejercicio 2020 a ingresar 91 millones por el de 2025. Un aumento del 152% en cinco años que pone sobre la mesa el retorno económico de la atracción de residentes y actividades con capacidad para generar ingresos elevados.
En este debate, los youtubers y creadores de contenido ocupan un lugar especialmente visible, tanto por su proyección pública como por las críticas que han acompañado sus traslados de residencia.
La cuestión va más allá de los impuestos que pueda pagar cada uno de estos profesionales. Su exposición pública también puede actuar como escaparate del país ante otros creadores, emprendedores y profesionales que se plantean dónde vivir y desarrollar su actividad.
Es un posible efecto de atracción que amplía el debate sobre su aportación, aunque los datos disponibles no permiten cuantificarlo.
Las cifras presentadas este jueves por el director general de Tributos y Fronteras, Carles Ferreira, muestran una recaudación creciente: 18 millones más que los 73 millones del ejercicio anterior y más de 29.700 declaraciones, frente a las 17.853 presentadas al cierre del plazo ordinario del ejercicio 2020.
Una minoría en número puede tener un peso económico considerable
Otro dato ayuda a poner en perspectiva la dimensión del trabajo por cuenta propia entre los residentes extranjeros. Según las cifras de Estadística correspondientes a diciembre de 2025, solo alrededor del 7% de las autorizaciones de trabajo en vigor correspondían a personas que trabajaban por cuenta propia: 3.095, frente a 40.111 autorizaciones para asalariados.
Esta proporción describe un mercado laboral en el que el trabajo asalariado sigue siendo ampliamente mayoritario. También permite entender que la visibilidad de los creadores de contenido no equivale a su peso demográfico.
El porcentaje, sin embargo, engloba actividades muy diversas: no es un recuento de youtubers ni de residentes con rentas altas. Tampoco permite calcular qué parte del IRPF aporta este colectivo.
La lectura económica es que el número de personas y su aportación fiscal no tienen por qué crecer en la misma proporción. Un grupo reducido de contribuyentes con ingresos elevados puede tener un peso recaudatorio considerable. Para determinarlo en este caso, sería necesario disponer de un desglose que los datos aportados no ofrecen.
El efecto escaparate de los creadores de contenido
Los creadores con grandes audiencias pueden proyectar una imagen de Andorra que llega a personas que difícilmente habrían tenido contacto con el país por otras vías. Mostrarlo como un lugar desde el que trabajar, emprender y desarrollar una carrera digital puede favorecer que otros profesionales lo consideren entre sus opciones de residencia.
Este posible efecto multiplicador va más allá de la declaración de la renta del creador. Si esa visibilidad se traduce en la llegada de nuevos profesionales y actividades, el retorno potencial también incluye consumo, demanda de servicios y contratación de empresas locales.
Ahora bien, la recaudación global no identifica cuántos residentes han llegado por esta influencia ni qué actividad económica se ha derivado de ella. Se trata de un mecanismo que debe tenerse en cuenta en el análisis del modelo, sin convertirlo en una explicación automática de todo el crecimiento fiscal.
La recaudación crece más que el número de declaraciones
En cinco años, el número de declaraciones ha aumentado aproximadamente un 66%, mientras que los ingresos anunciados al cierre de las campañas lo han hecho un 152%. Por tanto, la recaudación ha crecido considerablemente más que el volumen de declaraciones.
Esta diferencia es compatible con un aumento de las rentas declaradas, pero también intervienen cambios en la composición de los ingresos y en los conceptos incluidos en el impuesto.
Ferreira ha atribuido el incremento más reciente al crecimiento económico y al aumento de las rentas del trabajo y del ahorro, con una evolución bastante generalizada.
Además, los 91 millones incluyen unos seis millones procedentes de las plusvalías inmobiliarias, que antes tributaban mediante un impuesto separado. Si se descuenta esta cantidad, la recaudación se situaría alrededor de los 85 millones, todavía más del doble de los 36,1 millones de 2020.
Las cifras muestran, por tanto, una expansión clara de los ingresos por IRPF, pero no permiten atribuir el aumento exclusivamente a los nuevos residentes ni a los creadores de contenido.
Atraer actividad y facilitar su desarrollo
El debate sobre la atracción de profesionales también tiene una dimensión administrativa. Un estudio de la Cámara de Comercio, basado en 873 empresas, sitúa en 19,7 horas mensuales el tiempo que los negocios andorranos dedican de media a trámites, gestiones y cumplimiento normativo.
La mayoría asumen costes anuales de entre 1.000 y 5.000 euros por estas tareas, y casi un 10% supera los 10.000 euros. Para los pequeños negocios, esta dedicación puede representar una carga proporcionalmente más elevada.
Facilitar que los profesionales puedan desarrollar su actividad es otra pieza del modelo de atracción. La capacidad de captar nuevos residentes puede traducirse en un retorno más amplio si estos consolidan proyectos, contratan servicios y establecen vínculos económicos con el país.
El salto de los 36 a los 91 millones da una dimensión concreta al debate sobre los ingresos públicos de Andorra. Los youtubers son una de sus caras más conocidas, pero valorar el modelo exige observar también al conjunto de profesionales, empresarios y contribuyentes que participan en él, así como la actividad que generan.