El sector inmobiliario afirma que el freno a la inversión extranjera está agravando la falta de vivienda en Andorra
Ribó señala que los diversos cambios legislativos han provocado una sensación de inseguridad jurídica que han desincentivado el mercado de alquiler
El presidente del Colegio Oficial de Agentes y Gestores Inmobiliarios de Andorra (AGIA), Jordi Ribó, considera que las restricciones a la inversión extranjera están agravando las dificultades para ampliar la oferta de vivienda en el país.
En declaraciones a La Veu Lliure a raíz del último informe del colegio, defiende que Andorra necesita esta inversión y advierte de que poner obstáculos a los promotores extranjeros resta atractivo al mercado inmobiliario.
Ribó vincula las dificultades para impulsar nuevas promociones con las limitaciones a la inversión y con lo que considera un escenario de inseguridad jurídica.
Según el presidente del AGIA, los inversores se echan atrás cuando perciben incertidumbre sobre las condiciones en las que podrán desarrollar su actividad.
El representante del sector cuestiona así la orientación de las políticas que han frenado la entrada de capital extranjero. A su juicio, esta inversión es necesaria para construir viviendas y ampliar la oferta disponible.
Críticas a los cambios legislativos y a las prórrogas
Uno de los elementos que Ribó señala es la sucesión de cambios normativos y de prórrogas de los contratos de alquiler. Considera que esta acumulación de medidas genera incertidumbre entre los actores del mercado y condiciona las decisiones de inversión.
En el ámbito del alquiler residencial, el presidente del AGIA sostiene que hay propietarios que esperan vender los inmuebles en lugar de destinarlos al arrendamiento. Diferencia esta situación de la de los grandes grupos que conservan viviendas de alquiler como parte de su patrimonio.
Su valoración pone el foco en las condiciones que, según defiende, deberían facilitar que promotores y propietarios apostaran por el mercado residencial: estabilidad normativa y un entorno atractivo para invertir.
La oferta de viviendas en venta cae un 10,5%
Las declaraciones de Ribó llegan en un contexto de reducción de la oferta anunciada. El último informe del AGIA, correspondiente al primer semestre de 2026, contabiliza 1.590 viviendas en venta, frente a las 1.777 del segundo trimestre de 2025. Esto representa una disminución interanual del 10,5%, en un recuento que incluye pisos y viviendas unifamiliares.
Estos datos describen la evolución de la oferta, mientras que la vinculación con las restricciones a la inversión extranjera corresponde a la valoración del presidente del colegio.
Escaldes-Engordany concentra el mayor número de viviendas anunciadas, con 408, seguida de Canillo, con 344, y Andorra la Vella, con 272.
Solo el 5,5% de los pisos se anuncian por menos de 300.000 euros
El informe también refleja el peso cada vez más reducido de los pisos con precios inferiores a los 300.000 euros. Esta franja representa solo el 5,5% de los anuncios, dos puntos porcentuales menos que al cierre de 2025, cuando suponía el 7,5%.
En cambio, el 76,1% de los pisos anunciados superan el medio millón de euros. Concretamente, el 48,7% se ofrecen entre 500.000 y un millón de euros, mientras que el 27,4% se sitúan por encima del millón. La franja de entre 300.000 y 500.000 euros concentra el 18,4% restante.
El precio medio anunciado por metro cuadrado de los pisos alcanza los 7.495 euros, un 4% más que a finales de 2025. Son importes solicitados por los vendedores, no los precios finales de las compraventas.
En este escenario, Ribó defiende que facilitar la inversión necesaria para generar vivienda debe formar parte de la respuesta a la falta de oferta y reclama unas condiciones que den confianza a los promotores.