Andorra y Francia estudian alternativas ante el cierre de la RN20 por las obras de 2027
Los trabajos están previstos para el otoño de 2027
Andorra y Francia han comenzado a coordinar los futuros trabajos de seguridad en la carretera RN20, después del desprendimiento de rocas registrado el pasado 31 de enero en el municipio francés de Mérens-les-Vals.
Las actuaciones, previstas inicialmente para el otoño de 2027, tendrán como principal objetivo estabilizar una pared rocosa e intervenir sobre un bloque de unos 300 metros cúbicos considerado potencialmente inestable.
La primera reunión del comité estratégico francoandorrano se celebró este martes en Foix, con la participación de una delegación del Gobierno encabezada por la embajadora de Andorra en Francia, Esther Rabassa, y el director de Territorio, David Palmitjavila.
El encuentro estuvo presidido por el prefecto de Ariège, Hervé Brabant, y contó con representantes de las administraciones francesas y de la compañía ferroviaria SNCF.
Explosivos y sistemas de protección para evitar nuevos desprendimientos
Según ha informado el Govern d'Andorra, los responsables franceses han presentado las principales actuaciones previstas para garantizar la seguridad de esta vía, esencial para la conexión del Principado con Francia.
De hecho, los trabajos incluirán el uso controlado de explosivos para provocar la caída de los bloques inestables, mediante operaciones realizadas dentro de un perímetro de seguridad.
Posteriormente, se instalarán redes y cables de protección para estabilizar la pared rocosa y reducir el riesgo de nuevos desprendimientos.
La complejidad técnica de la operación ha obligado a estudiar las posibles intervenciones durante más de seis meses.
Francia estudia una vía alternativa ante posibles cortes de la RN20
Una de las principales incógnitas es el impacto que las obras podrían tener sobre la circulación entre Andorra y Francia.
El calendario definitivo todavía no está establecido y las autoridades francesas continúan estudiando la posibilidad de habilitar una vía alternativa durante la ejecución de los trabajos.
Los servicios estatales franceses trabajan para minimizar las consecuencias económicas y de movilidad de un eventual cierre de la RN20, especialmente para los residentes y las empresas de la Alta Ariège y del Principado.
Para coordinar las actuaciones, se constituirán tres grupos de trabajo técnicos con participación andorrana y francesa. Estos abordarán las repercusiones económicas, las posibles afectaciones a la movilidad y los servicios esenciales, así como las cuestiones relacionadas con la seguridad de las obras y la comunicación a los usuarios.
Entre las prioridades también figuran garantizar el acceso a la atención sanitaria, la educación y los servicios básicos, especialmente en las localidades que dependen de esta carretera para sus desplazamientos cotidianos.
Sensores para detectar movimientos de las rocas
Mientras tanto, se mantienen activos los dispositivos de vigilancia instalados después del desprendimiento. Estos incluyen sensores que controlan los movimientos de la pared rocosa y un sistema de señalización luminosa capaz de interrumpir inmediatamente la circulación si se detecta algún desplazamiento.
La próxima reunión del comité estratégico está prevista para principios de 2027, cuando se espera avanzar en la concreción del calendario y las medidas necesarias para ejecutar las obras con las menores afectaciones posibles.
La intervención será especialmente relevante para Andorra, ya que la RN20 constituye una de las principales conexiones por carretera con Francia y cualquier interrupción prolongada podría tener consecuencias para el transporte, el turismo y la actividad económica transfronteriza.
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